Sima Zerehi, portavoz del grupo Nadie es ilegal, que apoya a los Lizano Sossa, señaló que la familia se reunirá hoy con sus abogados para estudiar la posibilidad de quedarse en Canadá de forma legal después del 2 de julio, fecha límite que le dieron las autoridades migratorias para dejar el país.
La familia, que llegó en el 2001, se convirtió en centro de intensa polémica en Canadá por las tácticas que se han utilizado para intentar expulsarla.
Sus miembros pasaron ayer su primer día juntos después de que las autoridades detuvieron el 27 de abril a la madre, Francella Sossa, y a sus tres hijos por permanecer ilegalmente en el país.
El marido de Francella, Gerald Lizano, se escapó de la redada por encontrarse trabajando.
El hombre se entregó a las autoridades migratorias, que lo liberaron tras presentar una fianza de $1.800 (¢916.000). Francella fue puesta en libertad tras depositar una fianza de $2.700 (¢1.374.000).
El Gobierno de Costa Rica pidió a Canadá aclarar la forma en que ha tratado a la familia tica detenida.