Más de 85 hectáreas que forman parte de la Reserva Forestal Golfo Dulce, continúan en posesión de la familia del ex candidato presidencial Ottón Solís.
Estas tierras que miden 85 hectáreas 8639 metros cuadrados, debieron haberse traspasado al Ministerio del Ambiente y Energía, según un acuerdo de la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Agrario, IDA, del 29 de abril del 2002.
Este acuerdo pide a José Joaquín Acuña Mesén, presidente ejecutivo del IDA en ese momento, que comparezca ante la Notaría del Estado para “otorgar la respectiva escritura de traspaso” al MINAE.
No obstante, según confirmó Etilma Mora, directora del Área de Conservación Osa, ni el MINAE, ni su oficina fueron notificados de esta decisión y los poseedores tampoco han gestionado la devolución de las tierras.
Esto lo constató La Nación en el Registro Nacional. El estudio registral indica que Geovanny Solís Fallas continúa como poseedor de estos terrenos que están ubicados dentro dicha reserva, que es “de vocación forestal y parte del patrimonio institucional”, es decir del MINAE, según argumenta el acuerdo para la devolución que emitió el IDA.
El 13 de diciembre del año 2000, Geovanny Solís solicitó por medio de una carta, a la Junta Directiva del IDA que titulara esas 86 hectáreas, que por un “error” no habían sido escrituradas cuando les adjudicaron dos parcelas, que les otorgó el antiguo Instituto de Tierras y Colonización, ITCO, el 18 de agosto de 1980.
Solís indica en la carta, que los terrenos pueden titularse: “a nombre de cualquiera de mis hermanos, Humberto, Ottón, Alex, Marvin, Norberto y María Mayela, o a nombre de todos (mis hermanos y yo). No obstante para simplificar los trámites (firmas, autorizaciones, copias de cédulas, etc.) para ambas partes, acordamos (nuestra familia) que la titulación se haga a nombre de este servidor”.
Lo anterior es el punto “6” de dicha carta en la que el hermano del excandidato presidencial, hace un recuento sobre la historia de la parcela 2-96 que mide 263 hectáreas 1099,16 metros cuadrados y la parcela 2-97 que mide 77 hectáreas 4237,74 metros cuadrados.
Según Geovanny Solís, el ITCO omitió incluir esa área en los planos que les otorgó a él y a sus hermanos en 1980.
Asimismo, Solís les indica a los directores del IDA que se dieron cuenta de la exclusión de estas 86 hectáreas, hasta 1999 cuando analizaron los planos de la propiedad.
No califican. Los directores del IDA en abril del 2002, argumentaron en la resolución, que Geovanny Solís apoderado generalísimo de Ganadera Guayacán del Ceibo S.A., empresa de la familia del excandidato presidencial a la que pertenecen actualmente esos terrenos del IDA “no califica para ser beneficiario de los programas de dotación de tierras”.
Poseen más de 300 hectáreas. Actualmente tanto la Secretaría del IDA como la dirección del área de conservación Osa, del MINAE, desconocen el uso que se le han dado a estas 86 hectáreas.
Además, de acuerdo con el oficio ST-46-2001- del departamento de Titulación del IDA, no queda claro el proceso completo de la forma en que tramitó el ITCO la adjudicación de las parcelas 2-96 y 2-97 que juntas suman 340 hectáreas.
Estas 340 hectáreas que tienen adjudicadas más las 86 que no han sido devueltas al MINAE, suman 426 hectáreas en el Asentamiento Campesino Osa.
De acuerdo con el artículo 2 de la Ley de Informaciones posesorias, que es la que utilizaba el ITCO y la que utiliza del IDA cuando titula terrenos, el Catastro Nacional “no recibirá para su inscripción o archivo, planos con áreas superiores a las 300 hectáreas”.
Sin expediente. La Nación solicitó por escrito al Secretario General del IDA, Walter Ulate, copia del expediente relacionado con el trámite del otorgamiento de estas parcelas a la familia Solís Fallas pero el funcionario respondió en un oficio del 29 de marzo, que dichos documentos no existen.
De lo único que hay constancia es de correspondencia interna del IDA, y que tiene relación con una denuncia que hizo el ex diputado José Manuel Núñez, el 7 de diciembre del 2001, sobre estos terrenos.
Hay una carta del 13 de diciembre del 2001 , de José Joaquín Acuña, en que le solicita al Departamento de Supervisión y Ordenamiento Agrario, encargado de titular tierras, que le remitan “el expediente original No. 197”, en el que estaba la documentación de estas parcelas. Ese departamento envió el mismo día el expediente de 63 folios, según oficio ST416-2001.
También existe un oficio de Acuña del 13 de diciembre del 2001, en el que pide al Departamento de Titulación información, sobre cómo se adjudicaron las parcelas.
Titulación en un informe le dice a Acuña que “el procedimiento no está del todo claro porque en el expediente no se indica si a estos señores se les realizó el estudio socioeconómico que establecen los artículos 62 y 63 de la Ley de Tierras y Colonización”.