La falta de señalización en las vías nacionales ha causado, en este año, al menos la muerte de cuatro personas en accidentes de tránsito.
La cifra podría ser mayor porque en el país no se lleva un registro específico de los percances que ocurren por la ausencia de señales o su mal estado en carreteras, cruces, rotondas, túneles y puentes.
Pero el director de la Policía de Tránsito, Ignacio Sánchez, reconoció anoche que “sí podemos precisar que en este año cuatro personas murieron en accidentes en los que la causa principal son problemas con la señalización”.
Uno de esos es el de dos personas que fallecieron en Guanacaste, por un puente que no tenía una señal de “CEDA”, dijo.
En Guanacaste, también, el 25 de julio murieron la universitaria Marianella Fallas Zúñiga, de 20 años, y su hija Valeria, de un año y 10 meses, en un puente sobre el río Nosara, en Belén de Nicoya.
Según las investigaciones, el angosto puente está en una curva y no había señalización ni barandas. El auto derrapó y cayó al cauce.
Kilómetro a kilómetro
No existe un diagnóstico oficial sobre la dimensión de esa falta de señales en el país, pero basta con circular por diferentes vías para darse cuenta de que es problema.
Así lo comprobó un equipo de La Nación , durante un recorrido:
El pavimento a lo largo de 5 kilómetros de la autopista General Cañas, en el trayecto Alajuela-San José, los carriles no están limitados ni hay información de límites de velocidad.
Los últimos 700 metros de la carretera de ingreso a Cartago no cuentan con demarcación en la calzada.
En Guanacaste, 15 kilómetros de la Ruta 21 (que comunica Liberia con el sector de las playas) no tiene ninguna delimitación.
Los 25 kilómetros de carretera entre Javillos con La Fortuna de San Carlos, en la zona norte, están pavimentados desde hace dos meses, el mismo período que está sin ninguna demarcación.
En las rotondas Juan Pablo II (La Uruca), Rancho Guanacaste (Alajuelita), San Sebastián, Paso Ancho, Garantías Sociales (Zapote), Fuente de la Hispanidad (San Pedro) y La Bandera las señales horizontales están tan desgastadas que solo se captan con la luz del día.
Recursos son pocos
Javier Chaves, ministro de Obras Públicas y Transportes, reconoció que hay un rezago importante en la señalización de los 7.000 kilómetros de carreteras nacionales, que son responsabilidad del MOPT.
Explicó que el Ministerio gasta en nueva señalización y mantenimiento de la ya existente solo una cuarta parte de lo que sería necesario.
“Lo que quisiéramos invertir cada año en señalización son ¢2.000 millones, pero lo que destinamos son ¢500 millones. Con esa cantidad, no podemos cubrirlo todo”, aseguró.
Ese faltante de ¢1.500 millones, ilustró, obliga a que una vía como la autopista de circunvalación reciba mantenimiento cada dos años y no anualmente, como debería ser.
Las 81 municipalidades también tienen su cuota de responsabilidad. La Ley de Tránsito gira un 10 por ciento de lo recaudado por infracciones a los municipios para que lo inviertan en señalizar sus regiones.
Édgar Vargas, jefe de la Dirección de Señalización del MOPT, informó de que ciertas municipalidades cumplen, pero otras no.
Esa situación y la falta de un diagnóstico oficial impiden precisar qué porcentaje de las carreteras tiene problemas de señalización.
El MOPT se propone impulsar el próximo año la ejecución de un inventario a nivel nacional para determinar carencias y ver soluciones.
Colaboraron los corresponsales: Carlos Hernández y Alexandra Guzmán.