
El Ministerio de Salud tiene fuertes sospechas de que el falso médico español Agustín Font Mas promovía, sin permiso, el uso de varios cosméticos como productos adelgazantes para mesoterapia.
Uno de los cosméticos que ya fueron decomisados y sacados de comercialización por ese Ministerio es el Silicio Orgánico. El nombre del otro producto no fue suministrado ayer.
El riesgo para la salud de esta práctica es alto, pues en la mesoterapia se le inyectan al paciente medicamentos con agujas muy finas en las zonas enfermas del cuerpo.
Al introducirse sustancias extrañas por vías no recomendadas médicamente, se corre el riesgo de complicaciones tan graves como la destrucción de los tejidos, trombosis e infecciones.
Por eso, en un campo pagado del 20 de noviembre -cuatro días antes de la detención de Font en Sixaola-, el Ministerio de Salud advirtió al cuerpo médico y al público en general que no había ningún producto autorizado para el uso en mesoterapia. Mucho menos, cosméticos administrados por vía intradérmica (muscular).
Hasta ahora, no han sido notificados de complicaciones en pacientes a quienes se les haya aplicado estos productos.
Una llamada. El Ministerio de Salud fue advertido de esta irregularidad a través de una llamada telefónica, pocos días antes de la publicación del campo pagado.
Según contó la directora de Registros y Controles de ese Ministerio, María de los Ángeles Morales Vega, un médico llamó para preguntar si había autorización de Salud para usar esos productos en mesoterapia como adelgazantes.
De hecho, dijo Morales, ni un solo producto tiene permiso para ese uso en el país.
Por eso, la Dirección se dio a la tarea de sacar del comercio todos los productos fabricados por Font, para ese uso, en su laboratorio Agustines Laboratorios S.A. (conocido como Alsa Laboratorios S.A.).
Según explicó Morales, esos productos estaban siendo distribuidos directamente en los consultorios. El mismo Font, aparentemente, los promocionaba, entre otros medios, desde un canal de televisión.
"La vía de administración (intramuscular) es lo irregular y peligroso. Una ampolla que vaya a ser introducida al cuerpo tiene que ser fabricada bajo ciertas condiciones", dijo Morales.
"Estamos haciendo una recolección de todas las pruebas para fundamentar la eventual cancelación definiva de los registros", añadió.
Salud hará análisis de laboratorio para ver si los productos están adulterados.