Una pareja de novios se encuentra desaparecida desde el pasado 2 de abril, cuando el joven salió a las 11 a. m. de su trabajo hacia una reunión en Guadalupe, Goicoechea, mientras la muchacha fue vista por última vez en su casa después de la 1 p. m.
Los desaparecidos son el contador Cristian Quirós Rojas, de 22 años, y su novia, Maureen Araya Jiménez, una estudiante de computación de 19 años. La relación entre ambos empezó hace aproximadamente 11 meses.
El caso fue reportado en las últimas horas ante los agentes de la sección de delitos varios del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), quienes han realizado una serie de indagaciones para tratar de conocer el paradero de los jóvenes. Sin embargo, los resultados no han sido positivos.
De acuerdo con Annia Quirós, hermana de Cristian, este permaneció en su trabajo un centro de fiestas para niños en Zapote hasta las 11 a. m., pues a esa hora salió para Guadalupe, donde tendría una reunión con los jefes.
No obstante, el contador nunca llegó a la cita de ese día. Por su parte, su novia recibió a la 1 p. m. un mensaje al beeper , al parecer, enviado por Quirós, en el que este le pedía que se vieran en San José para hablar.
Ante esta situación, Maureen se alistó y partió de su casa, en barrio Córdoba, San José, hacia la ciudad capital. Su madre, Amalia Araya, solo se enteró de que su hija se dirigía al centro de San José para encontrarse con su novio.
Después de todo esto nadie más volvió a ver ni saber de la pareja. Si se encontraron o no los novios en la capital es todavía una incógnita. Ni siquiera se conoce el sitio donde acordaron conversar.
"Lo más extraño es que entre el momento que mi hermano salió del trabajo y la hora en que Maureen recibió el mensaje, supuestamente de él, pasaron dos horas. A la misma policía le parece un poco raro", comentó ayer Annia Quirós.
Dejaron todo
Otro detalle que llama la atención de las autoridades y las familias es que ninguno de los muchachos se llevó consigo sus pertenencias. Incluso, en una casa de Tibás, donde vivía Cristian, permanece aún su carro.
"Este no parece ser un caso más de fuga. Hay ciertas cosas muy extrañas para suponer esa situación como móvil", explicó un agente.
La pareja empezó su relación hace casi un año, cuando se conocieron en el trabajo. Luego, Maureen renunció para dedicarse a sus estudios.