Personeros de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y otros expertos en el tema de pensiones plantearon ayer la urgencia de ampliar la edad para jubilarse.
También propusieron hacer cambios, en el corto plazo, al régimen de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la CCSS.
Róger Aguilar, director de la Dirección Actuarial y Planificación Económica de la CCSS; Rodolfo Piza, expresidente ejecutivo de la Caja, y Édgar Robles, intendente de pensiones, advirtieron sobre la insostenibilidad del IVM.
Las afirmaciones las hicieron ayer durante un foro sobre la “Evolución demográfica y su impacto en los sistemas de salud y pensiones”, organizado por la Academia de Centroamérica.
Piza propuso revisar las pensiones por invalidez, aumentar gradualmente la edad para obtener el beneficio y subir las cuotas obrero patronales en un uno por ciento por cada diez años.
“Los trabajadores con más de 240 cuotas podrían quedarse en el sistema actual, pero con un recargo que podría ser del 2 por ciento”, expuso Piza.
La legislación vigente establece que los hombres y mujeres deben pensionarse a los 65 años con 240 cuotas cumplidas.
Pero lo pueden hacer de forma anticipada los hombres que completen 462 cuotas y tengan 61,11 años, y las mujeres que acumulen 466 cuotas y tengan 59,11 años.
Por su lado, Róger Aguilar enfatizó en que ahora se deben tomar las medidas para evitar la quiebra del régimen de IVM.
“La idea es establecer políticas de aumento paulatino para pensionarse. Hay que aumentar las edades de retiro. Un fondo de pensiones no puede mantener edades de retiro fijas si la esperanza de vida que se tiene a la hora de jubilarse aumenta”, argumentó.
Ninguno de los participantes estimó la edad ideal de retiro.
Dinero no alcanza
Guillermo López, subdirector de la Dirección Actuarial y Planificación Económica de la CCSS, insistió en que los cambios demográficos afectan al régimen y que en el futuro el dinero no alcanzará si no se aplican cambios.
“En el año 2002 hubo 6,8 cotizantes por cada persona pensionada. En el 2010 habrá 5,9 trabajadores por cada jubilado, y en el 2040 habrá 3,1 cotizantes por cada retirado”, puntualizó López.
Eso se debe al aumento de la población anciana en el país y a la disminución de los nacimientos.
Además, la expectativa de vida al llegar a los 65 años es mayor.
“Los hombres que llegan a 65 años tienen posibilidad de vivir otros 16,08 años y las mujeres 20,5 años”, indicó López.
Eso significa que esas personas disfrutan por más tiempo de la pensión.
De acuerdo con las proyecciones financieras que maneja la CCSS, en el 2020 los ingresos del IVM no alcanzarán para cubrir los gastos.
Se estima que en ese año el déficit será de ¢333 millones y por eso se tomarán las reservas del régimen para pagar las pensiones.
El panorama empeorará en el año 2025, pues el faltante se calcula en ¢1.713 millones y ya no habrá más reservas.
Olman Ramírez, coordinador del Centro de Información Estadística del Congreso, estimó que en el año 2030 en Costa Rica habrá un millón de ancianos.