La construcción de una planta de generación eléctrica a base de viento (eólica) en Pabellón de Santa Ana genera expectativa entre los pobladores.
Esta sería la primera estructura de ese tipo en el área metropolitana, por lo que tanto vecinos como representantes de la CNFL opinan que podría convertirse en un importante atractivo turístico.
Los finqueros también consideran que el proyecto obligará a mejorar la calle de acceso, así como a llevar servicios de electricidad y teléfono a algunas partes donde todavía no están disponibles.
A su vez, estiman, esto incrementará el valor de sus fincas.
“Solo le veo beneficios. Nos va a traer turismo y además es muy amigable con el ambiente”, comentó el finquero Rafael Jiménez.
Los siete propietarios de los terrenos donde se instalará la planta tendrán un beneficio adicional: La Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) les pagará un arrendamiento durante al menos 20 años.
Para familiarizar a los vecinos con el proyecto y lograr su aceptación, la CNFL desarrolla un extenso programa de reuniones con grupos organizados, la municipalidad local y centros educativos.
A los vecinos se les ha explicado el plan y se les ha dado oportunidad para que expresen sus dudas. Incluso, la CNFL evalúa llevar un grupo a Tilarán, Guanacaste, para que observen cómo funcionan las cuatro plantas eólicas que allí operan.
En marcha. El inicio de la construcción de la planta está programado para el próximo año y se espera que entre en operación en el 2009.
La estructura consta de 18 torres (aerogeneradores) con tres aspas, las cuales giran cuando el viento sopla a alta velocidad.
Dicha planta está diseñada para producir 15,3 megavatios/hora, energía suficiente para abastecer a unas 5.700 viviendas.
Algunas bondades que se le atribuyen a proyectos como este son su armonía con el ambiente y que generan energía a bajo costo.
Por ejemplo, si se compara con una planta térmica, esta planta permitirá ahorrar al año 63.000 barriles de combustible (valorados en $2,5 millones). También se reducen las emisiones de dióxido de carbono en unas 42.720 toneladas.
