Desde que la escuela Sector Siete, en Los Guido de Desamparados, abrió sus puertas en 1987, maestros y alumnos tienen que ir a clases los sábados.
Al igual que este, otros tres centros educativos trabajan con tres turnos diarios debido a la falta de salas de clase.
Esto implica que los 6.043 niños de esas escuelas solo reciben tres horas y media, es decir, cinco lecciones por día, cuando lo normal son nueve. Además, deben ir los sábados para recuperar parte del tiempo.
Las otras escuelas en esa condición son: Rincón Grande en Pavas, Tejarcillos en Alajuelita y La Caja en La Carpio.
Los padres de familia rechazan el horario sabatino porque los niños deben ir a catecismo los domingos y casi no descansan.
Para el Ministerio de Educación Pública (MEP) el problema no es fácil de resolver por la falta de terrenos en esas comunidades para reubicar los centros.
Solo promesas. Hilda Navarro, asistente de Dirección y maestra de la escuela Sector Siete, afirmó que el año anterior tras un reportaje de La Nación , el ministro de Educación, Manuel Antonio Bolaños, los visitó y les prometió sacar los de ese lugar. "Todavía estamos esperando, ahora ni nos atienden por teléfono", aseveró.
Bolaños negó la versión de que presupuestaron el dinero para comprar el terreno, y que luego se determinó que no era apto para construir.
Mientras, Isabel Angulo, directora de la escuela de Tejarcillos, narró que desde que fue fundada la escuela, hace 10 años, dan clases los sábados. Tiene 1.498 alumnos y 18 aulas. Requieren siete recintos más y no hay donde construir.
En la escuela La Caja el problema es mayor. Cuenta con más de 2.100 estudiantes y debe distribuirlos en 23 aulas ubicadas en tres inmuebles distintos.