
Liberia, Guanacaste. No hay equipo para hacer TAC o ultrasonidos y tampoco suficientes especialistas en el hospital Enrique Baltodaño Briceño, cuya área de referencia es de 400.000 habitantes.
El centro médico solo cuenta con un pediatra, un cardiólogo, un anestesiólogo y un psiquiatra para servir a la Región Chorotega y el cantón alajuelense de Upala.
Katia Amador, vecina de Liberia con dos meses de embarazo, ingresó días atrás al servicio de emergencia pues sufría un sangrado. Sin embargo, tuvo que pagar un examen de ultrasonido en una clínica privada, pues la unidad de ginecología no cuenta con ese equipo.
Larga lista. La directora del hospital, Seidy Herrera, puntualizó que son prácticamente diez las especialidades que hacen falta.
En el Baltodano Briceño no hay nefrólogo, endocrinólogo, reumatólogo, neurólogo, geriatra, neumólogo, hematólogo, gastroenterólogo y, menos, un experto en cirugía reconstructiva.
Herrera reconoció que el problema del recurso humano es generalizado en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Para enfrentar esa carencia -explicó- se recurre a referir a los asegurados a otros centro médicos, como el hospital Monseñor Sanabria, de Puntarenas, o el México, en el área metropolitana de San José.
En cuanto al faltante de equipo, la directora manifestó que hay servicios como el de emergencias, farmacia y laboratorio que no fueron dotados de aparatos, pues la empresa encargada de las obras se declaró en quiebra y solo concluyó la construcción.
Ante esta situación, se consultó si el hospital estaría preparado para atender una emergencia en el aeropuerto internacional Daniel Oduber, donde anualmente arriban 200.000 turistas.
William Guido, jefe de emergencias, respondió: "Hay capacidad de atender solo tres pacientes en cirugía y 10 en estado delicado. Claro, esto se reduce si es fin de semana o en la noche. Habría que hacer un puente aéreo con otros centros médicos".