
La semana pasada vinieron al país funcionarios de Bechtel. ¿Cuál fue el motivo de la visita?
Son accionistas de la empresa y vinieron porque les interesa buscar una solución al proyecto. Necesitan tener claro el panorama legal y los cumplimientos del Estado. Vinieron a interiorizarse directamente de las negociaciones y buscar soluciones.
¿Hay algún acuerdo derivado de la visita?
El principal acuerdo es que siguen las negociaciones con el Gobierno. Pese a todo lo que ha pasado en estos casi tres años, la empresa, con sus socios y accionistas, están interesados en un buen resultado final, en la modernización del aeropuerto.
¿Qué pidieron los socios?
Lo que se pidió fueron 15 días más para analizar unas propuestas que el Gobierno planteó.
¿Son propuestas relacionadas con qué tema?
Con el tema de cuándo reiniciar las obras.
¿De qué depende el reinicio?
Del refrendo del addendum por parte de la Contraloría. Además, se está estudiando la posibilidad de esperar o no el resultado de los laudos arbitrales. (Las constructoras Bechtel-Edica le reclaman a Alterra $38 millones por las obras suspendidas en el aeropuerto).
¿En qué sentido va la propuesta de Gobierno?
La propuesta de Gobierno va dirigida a que una vez refrendado el addendum se reinicien las obras inmediatamente.
¿Arrancar las obras inmediatamente significaría suspender el proceso de los arbitrajes?
El Gobierno dice que si ya está refrendando el contrato, nosotros (la empresa) tenemos que empezar mañana, pero los socios y los bancos están diciendo "no" hasta que no se arreglen los arbitrajes. Nosotros confiamos en que se puede llegar a una solución en donde el contratista diga que va a esperar la solución de los arbitrajes y digan los bancos: "como ya está de acuerdo el contratista, voy a girar la plata".
¿Lo más salomónico sería arrancar las obras mientras continúan los arbitrajes?
Así es, pero que los arbitrajes se resuelvan en tiempos cortos, porque el contratista no quiere recuperar su plata en 10 ó 15 años. No importa el resultado del laudo arbitral, pero que sea en un proceso corto, porque la empresa privada no puede llevar el mismo ritmo que el Gobierno. Si el Gobierno hubiera resuelto esto hace dos años, no habría incurrido en nada de lo que se está reclamando en estos arbitrajes.
En este momento, ¿cuán grande es este inconveniente en comparación con todos los problemas que han enfrentado?
Lo valoro como uno de los temas más importantes de esta negociación y creo que después deque los socios tomen una posición, va a ser definitiva para tener una solución a la problemática del aeropuerto. Espero que sea positiva y que sigamos adelante. No tengo competencia para tomar esas decisiones. Por eso pedimos 15 días.
¿Cómo define la actitud del Gobierno en este momento?
De diciembre para acá la posición de Gobierno ha sido diferente, sí le interesa resolver el problema del aeropuerto.
Mientras tanto, ¿cómo ha continuado Alterra el mantenimiento del aeropuerto?
Paralelas a las negociaciones, las operaciones del aeropuerto continúan. Alterra es una empresa de servicio y no se puede dar el servicio óptimo porque el aeropuerto tiene una limitación de espacio. Se ha tratado de hacer lo mejor posible dentro de las limitaciones. Además, ahora hay cuatro gerentes de aeropuerto que vigilan la correcta operación de la terminal.
¿Cuál es la prioridad?
Las salas de abordaje, por la saturación de pasajeros, y la nueva terminal.
¿Alterra está valorando irse del país?
No. Alterra está interesada en continuar con la modernización del aeropuerto.