
La empresa eslovena Listostroj que participa mediante un consorcio en la construcción de la planta Cariblanco, había incumplido un contrato con el ICE en el desarrollo de la planta Toro 2.
Así consta en un informe de la Contraloría General de la República emitido en marzo de 1997.
El documento indica que Listostroj fue la proveedora de las turbinas de esa hidroeléctrica, pero entregó dichos equipos con un atraso de entre 311 y 718 días.
Según el ICE, esto provocó grandes desmejoras en el montaje de los equipos y la puesta en marcha de las unidades generadoras.
Además, le generó pérdidas por por unos $18,2 millones (¢3.367 millones, al tipo de cambio vigente a mayo de 1995) por la energía que debió generar con fuente alternas.
Litostroj atribuyó los atrasos a una serie de cambios en el entorno político y a una reorganización de la fábrica que provocó huelgas, renuncias y despidos.
Para resarcir parte de los daños, el ICE le cobró una multa de ¢110 millones. Esto cubría compra de piezas, reparaciones o mejoras en equipos que la empresa entregó incompletos o defectuosos.
Este cobro además cubría gastos por las visitas de inspección extraordinarias que realizaron funcionarios del ICE a la fábrica.
El gerente del fideicomiso de Cariblanco, José Miguel Mena, dijo que este tema fue discutido antes de adjudicar al consorcio Litostroj-Koncar, la planta Cariblanco.
“En aquel momento ICE cobró las multas y la empresa no quedó inhabilitada para contratar. Además, ahora es parte de un consorcio muy fuerte”, comentó.
