
Eliseo Vargas García empezó a trabajar ayer en la Dirección Regional Sur del Ministerio de Salud como un empleado raso más.
No importó su ascenso y descenso del piso nueve de la Caja, en donde fungió como presidente ejecutivo por casi dos años durante la actual administración de Abel Pacheco.
Tampoco pesó su experiencia como una de las máximas autoridades del sector salud.
En los próximos días, Vargas recibirá un curso de inducción y luego se decidirá cuál será su nuevo puesto.
Y esto sucede mientras el Tribunal del Servicio Civil resuelve la solicitud del Ministerio de Salud para el despido sin responsabilidad patronal, que aún sigue su curso.
Vargas García enfrenta varias causas penales al vinculársele en el escándalo CCSS-Fischel. Por esto, pasó 62 días en la prisión de Cocorí, en Cartago.
Sin haber perdido su costumbre de llegar temprano a sus trabajos –el día que empezó como presidente ejecutivo de la CCSS, llegó a su despacho a las 7 a. m.–, Vargas entró ayer en la sede de la Dirección Regional Sur, en Pavas, 45 minutos antes de las 8 a. m.
A esa hora, estaba prevista una cita con quien será, desde ahora, su superior inmediato: el director de esa región, Guillermo Flores Galindo.
Minutos después, al percatarse de la presencia de los medios de comunicación, Vargas en compañía de Flores, dio una primera conferencia de prensa.
La última, la brindó la mañana del 21 de abril para anunciar su renuncia al máximo puesto en la CCSS. Ese cargo lo dejó cuando este diario publicó que él “alquilaba” una casa al gerente financiero de la Corporación Fischel, proveedora de la Caja.
A cumplir
“Le doy gracias a Dios por la posibilidad de poderme reincorporar al trabajo. Estoy a las órdenes de las autoridades superiores del Ministerio de Salud. Ellos me van a poner cuáles son las funciones y los procesos de inducción”, dijo Vargas, quien aseguró que necesita el trabajo para mantener a su familia.
Flores explicó que su subalterno podría estar a cargo de tareas relacionadas con la vigilancia de las enfermedades. Ya no tendrá funciones como director del área rectora de Salud, en Hatillo.
Vargas trabajará como cualquier otro funcionario: de lunes a viernes, en horario de 8 a. m. a 4 p. m., con 45 minutos disponibles para almuerzo.
Flores prefirió no decir en cuánto quedará el nuevo salario del expresidente de la Caja.
Mientras, Vargas justificó su intención de volver a trabajar en el derecho que tiene de hacerlo.
El exjerarca de la Caja reconoció que no descarta volver a su despacho privado como pediatra neonatólogo y que le presentó una propuesta a la Ministra de Justicia, Patricia Vega, para atender gratis a los hijos de los privados de libertad.
¿Qué garantía le da usted a la población de que se apegará a la ley en cualquiera de las funciones que le asignen?, le preguntó la prensa.
Vargas contestó: “Yo vengo aquí a buscar la posibilidad de que se me asigne dentro de un campo y ese campo puede ser la vigilancia epidemiológica. Yo creo que podré desempeñarme cumpliendo con todos los reglamentos y leyes de este país”.