El País

El Niño divide a Costa Rica en dos: un lado con un severo déficit de lluvias y otro con un exceso, pero ambos afrontan consecuencias

Los efectos ya se sienten con muertes de reses, plagas en cultivos y especies marinas que se alejan, al tiempo que 32 acueductos rurales aplican racionamientos

El ganado enfrenta condiciones climáticas extremas, desde lluvias intensas hasta periodos de calor y sequía que afectan su alimentación y bienestar.
El ganado enfrenta condiciones climáticas extremas, desde lluvias intensas hasta periodos de calor y sequía que afectan su alimentación y bienestar. La Nación
La sequía extrema deja animales moribundos en zonas donde escasean el agua y el alimento.
La sequía extrema deja animales moribundos en zonas de Guanacaste donde escasean el agua y el alimento. (Cortesía/La Nación)

El fenómeno El Niño dividió a Costa Rica en dos. A lo largo del Pacífico y en el Valle Central, se registran déficits de lluvias de hasta el -37%. Totalmente a la inversa, en el Caribe y gran parte de la zona norte más bien se contabilizan excesos de hasta el 42%.

La sequía golpea con fuerza Guanacaste, en el Pacífico norte, donde productores observan ríos con poco caudal, pastos que no se recuperan y pozos donde escasea el agua. Al otro lado del territorio, en Limón y Sarapiquí, las precipitaciones excesivas saturan los suelos complicando las actividades productivas.

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