Pekín. Arqueólogos chinos dicen haber descubierto el inodoro más antiguo del mundo en la tumba de uno de los reyes de la Dinastía Han del Oeste, que gobernó los destinos de China desde el año 206 antes de nuestra era.
El inodoro, que tenía agua corriente y una amplia superficie para sentarse, fue descubierto en una necrópolis subterránea perteneciente al rico gobernante, bajo la montaña de Mangdang, en la provincia china central de Henan.
"El rey consideró que su alma necesitaría disfrutar la vida humana después de la muerte", según la agencia de prensa Xinhua, según la cual "esta especie de silla de piedra" es la más antigua descubierta en el mundo.
El retrete fue tallado en piedra y mide casi dos metros cuadrados de superficie, sobre los que se ubican dos cómodos brazos para apoyarse.
Según los expertos, "este fue un gran invento y el símbolo de la avanzada civilización de aquella época", ya que incluso se parece bastante a los actuales inodoros.
La pieza ha sorprendido a toda la prensa local, que ha prestado menos atención a las demás dependencias del palacio subterráneo, que contaba con otras 30 habitaciones, entre dormitorios, pasillos, baños, cocina e incluso una sala-nevera.
Hasta ahora, la invención del inodoro había sido atribuida al fontanero londinense Thomas Crapper, quien patentó el sistema para tirar de la cadena en el siglo XIX y posteriormente instaló retretes en el palacio de la Reina Victoria.
También son reconocidos como próceres de tan higiénica invención el inglés John Harington, quien en 1597 desarrolló el water closet de válvula, que bautizó Ajax y fue instalado en el palacio de Isabel I, en Richmond. En 1775 John Cummis perfeccionó el invento al crear un sistema de cisterna. La válvula esférica llegó en 1778 y fue obra de Samuel Prosse.
Entre otras cosas, los chinos también reclaman haber inventado el papel, la brújula, la pólvora, los fuegos artificiales, las cometas, la imprenta y el reloj.