El País

El cerro advirtió la tragedia

Lagunas de Arancibia adquirió su nombre por los represamientos que, hacia 1993, hacían de la región un paraíso enclavado entre montañas.

Ahora, los geólogos saben que el agua se depositó en la huella de antiguos deslizamientos, ocurridos mucho antes de que los primeros pobladores se asentaran al pie del cerro El Silencio.

En 1987, tras el paso del huracán Gílbert por el Caribe, el macizo dio los primeros avisos de la tragedia que se avecinaba.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌