
Limón. Alfred Henry Smith es todo un emblema en la provincia de Limón.
A él lo conocen por haberse traído de Panamá la idea de los carnavales de Limón --en 1950-- y por su espíritu alegre y dotes de buen bailarín.
A sus 89 años, el negro King , como lo llaman, sigue cortando cabello en la popular barbería King, fundada en 1958.
Este negrazo limonense ama tanto la vida que trajo al mundo a 18 hijos para que la disfrutaran tanto como él.
Nacido en el poblado de Parismina , King aprendió el oficio de cortar cabelleras en Nueva York.
En la década de los 60 tuvo una segunda barbería en plaza González Víquez –San José–, pero después se quedó solo con la de Limón porque, como él mismo reconoce, es la que más le conviene.
Orgullo caribeño
King vive solo en su barbería, donde se aferra a su oficio pues afirma estar muy viejo para hacer otra cosa.
Su espíritu de hombre alegre es ampliamente reconocido y, por eso, en cada fiesta que hay en la provincia siempre es requerida su presencia.
Alguna vez le gustó la política, pero ahora dice estar desencantado. “Antes era por amor, ahora es solo por plata”, expresa.
¿Vicios? ¡Qué va! “El único vicio que tengo es bailar” , contesta sin titubeos a la interrogante.
King dijo ayer estar muy complacido con la celebración del Día del Negro y aprovechó para pedir más fuentes de empleo para Limón. No perdió la oportunidad para quejarse del Gobierno, al cual acusó de no ponerle atención a nadie.