
El edificio que alberga al Departamento de Licencias en San José es cuna de polvo, humedad, baños sucios, malos olores y pulgas.
A finales de julio pasado el sitio estuvo infestado por una plaga de pulgas que provocó picazón y erupciones cutáneas en los funcionarios.
Una inspección del Departamento de Salud Ocupacional del Ministerio de Transportes reveló que el sitio estaba tomado por gatos, principales portadores de las pulgas.
El oficio SO-2006-588 agrega que la plaga de insectos parásitos se concentraba en la oficina de archivo y luego se expandía al resto de las oficinas “evidenciándose en la ropa y cuerpo de algunos funcionarios”.
Entre otros hallazgos, Salud Ocupacional recalcó acerca de una falta de limpieza y mantenimiento en toda la estructura, así como malos olores y falta de aseo de los servicios sanitarios de uso público.
También halló humedad y poca ventilación en la bodega, cielorrasos desprendidos y podridos por las goteras.
Poco aseo. Los funcionarios se quejaron porque la limpieza se realiza solo en el salón de atención al público y en los baños, apenas dos veces por semana.
Hace tres meses, Salud Ocupacional ordenó fumigar todo el edificio, incluyendo las oficinas, el archivo, la bodega, el sótano y el comedor.
Por último, recomendó dejar de alimentar a los gatos, para ahuyentarlos y que, de paso, se lleven las pulguitas.
El oficio le advierte al director de Educación Vial, Hugo Jiménez Bastos, que el patrono debe poner en práctica en su centro de trabajo “medidas de seguridad e higiene adecuadas para proteger la vida, la salud y la integridad corporal y moral de los trabajadores”.
La Nación intentó conversar sobre este y otros temas con la subalterna de Jiménez, la jefa del departamento de Licencias, María de los Ángeles Fernández , pero se negó a dar declaraciones.
