El Instituto Nacional de Seguros (INS) pagó ¢32,6 millones por el accidente de un vehículo que, según se reportó primero, atropelló a un caballo, pero que luego resultó que había matado a un hombre identificado como Álex Fernando Marín Madrigal.
La colisión se produjo el 13 de junio del 2000 cuando un automóvil marca Daewoo, azul, placa 232998, era conducido por Jorge Arias Mora, yerno del entonces presidente ejecutivo del INS, Cristóbal Zawadzki, en la carretera Interamericana Sur, a la altura de El Guarco de Cartago.
El automóvil es propiedad de la esposa de Jorge Arias y su póliza de seguro voluntario está a nombre del exjerarca del INS.
Dicha póliza se utilizó primero para cubrir los gastos de reparación del automóvil, calculados en ¢1.324.884, y luego se aplicó para pagarle una indemnización por ¢31,3 millones a la familia de Álex Marín.
Los primeros cuestionamientos públicos sobre esta operación fueron hechos el año pasado por la antigua dirigencia del sindicato del INS y la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP).
Ellos cuestionaron el hecho de que el conductor del vehículo primero hubiera declarado que chocó contra un animal, cuando en realidad, se trataba de un hombre de 31 años de edad, vecino de Tierra Blanca de Cartago.
Caso sobreseído
Ya el 10 de junio del 2002, y tras un largo proceso judicial y de conciliación, la familia de Álex Marín aceptó la indemnización por ¢31,3 millones.
De ese monto, ¢1,3 millones los pagó el INS por concepto de honorarios al abogado de la familia, José María Borbón.
Él mismo reconoció que la familia prefirió un proceso de conciliación antes que someterse a un juicio que podría tardar años en resolverse.
Sin embargo, para los padres de Álex, don Evelio Marín y doña Blanca Rosa Madrigal, el dinero no era lo importante, sino que se resolviera este triste asunto, que tantos meses y lágrimas les había costado. (Vea nota aparte).
Ellos, en la conciliación, no discutieron ciertas inconsistencias del caso, como las supuestas manchas de sangre que dos oficiales del Organismo de Investigación Judicial hallaron en la palanca del freno del carro.
Tampoco aclararon por qué Arias le dijo a un inspector de seguros que él había tratado de seguir al caballo que había arrollado, pero que no logró alcanzarlo.
Al respecto, el abogado de Jorge Arias, Francisco Castillo, aclaró que el conductor no se bajó del vehículo tras la colisión y que las pruebas de laboratorio demostraban que las manchas en la palanca de freno no eran de sangre.
Castillo explicó que un proceso de conciliación "implica la aceptación del hecho", en este caso el atropello de Álex Marín.
También significa que el proceso penal concluye y se da por sobreseído el caso.
De igual forma, la oficina de comunicaciones del INS aclaró que se considera que una declaración es "falsa o inexacta", cuando hay una intención directa de engañar al asegurador. Sin embargo, no hubo referencia explícita a este asunto.
Colaboró: Fernando Gutiérrez de La Nación.