El País

Dos paraísos del crimen surgieron en el mundo después de la covid-19. Costa Rica es uno de ellos

Víctor Hugo Guerra, experto venezolano, dice que el Gobierno de Costa Rica se quedó un ‘poco dormido, apático, ante el fenómeno criminal’

Oficiales de la Policía de Control de Drogas con 840 kilos de cocaína decomisados de un yate en Quepos, Puntarenas.
La Policía de Control de Drogas decomisó 840 kilos de cocaína ocultos en paredes de un yate en Quepos, Puntarenas. Ministerio de Seguridad Pública

“Nuevos paraísos criminales postcovid-19: Costa Rica y Ecuador”, se leía en una diapositiva de la presentación de un experto, durante un encuentro de la Alianza Latinoamericana Anticorrupción (ALAC), el jueves 5 de junio, en Ciudad de Guatemala.

Quien consignó la frase fue Víctor Hugo Guerra, global presidente del Grupo de Trabajo sobre Cumplimiento de la Cámara de Comercio Internacional y profesor de la Universidad de Naciones Unidas para la Paz.

Guerra explicó a La Nación que Costa Rica se convirtió en un paraíso criminal, en un bodega de la cocaína que se exporta a Europa y Estados Unidos procedente, principalmente de Colombia.

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