Limón. El Ministerio Público de esta ciudad vinculó ayer a dos menores de edad con el asesinato del policía de la Fuerza Pública José Manuel Rodríguez Badilla, ultimado anteayer en Matina de cuatro balazos.
Asimismo, la Fiscalía relaciona con el homicidio a un joven de 18 años, de apellidos Mash Díaz, a quien en un principio se le responsabilizó por el crimen.
Pese a lo anterior, las autoridades abrieron la causa penal contra los tres muchachos que huían por la montaña, donde acontenció el encuentro con el grupo de policías que los perseguía.
En este caso también figuran como imputados otro menor y un hombre de 20 años, de apellidos Mayorga Hernández.
A ellos, el Ministerio Público solo les achaca haber participado en el atraco a un minisúper que, a la postre, fue el escenario donde se empezó a desarollarse el asesinato.
Ayer por la tarde todos los sospechosos fueron interrogados en el edificio de los tribunales de justicia de esta ciudad.
El único excluido fue un menor que permanece internado en el hospital Tony Facio, de Limón, debido a un disparo que recibió en una de sus extremidades durante el tiroteo.
Trascendió que contra los mayores la fiscalía solicitó prisión preventiva por el término de ley (un año), por el delito de robo agravado. Mash, además, es objeto de indagaciones por homicidio.
En cuanto a los menores, al filo de la tarde el Juzgado Penal Juvenil de Limón aún no se había pronunciado.
Por tratarse de un caso en que la ley prohibe dar información, no se logró conocer la petición del fiscal.
Sin embargo, La Nación supo que al menos en contra de los menores que participaron en el homicidio, sí se solicitó la prisión preventiva, mientras se ahonda en las pesquisas.
Cayó el jefe...
El oficial José Manuel Rodríguez Badilla era el jefe del grupo que buscaba a los muchachos quienes hacía casi una hora habían ejecutado, a mano armada, un atraco en el negocio de Matina.
Tras varios minutos de rastreo por la montaña, Badilla se alejó aproximadamente 100 metros del resto del grupo. Esa situación le permitió localizar a los tres presuntos delincuentes.
Empero, la suerte no estuvo de su lado. Los tres jóvenes lograron desarmarlo en un rápido forcejeo que concluyó en una balacera.
La policía suponía ayer que dos de los sospechosos sostuvieron a Rodríguez para que el tercero le disparara a quemarropa.
El sonido de las balas alertó a los demás guardias, quienes se desplazaron al sitio y hallaron todavía con vida a su jefe. Este murió poco después, debido a tres disparos en su cabeza y uno en el pecho.
Otros dos policías resultaron heridos en un segundo enfrentamiento. Uno de ellos, Enrique Gómez, fue dado de alta ayer, pese a que aún tiene alojada una bala en su muslo derecho.
El otro policía herido con un impacto en el pecho es Rafael Ibarra. Anteayer fue trasladado en condición delicada, pero pronto se estabilizó.
El funeral de José Manuel Rodríguez se efectuará hoy a las 11 a. m., en Limón. En este acto estará presente el ministro de Seguridad Pública, Rogelio Ramos.