El exceso de velocidad y una carretera defectuosa fueron, aparentemente, las causas del mortal accidente ocurrido ayer en El Llano de Desamparados, San José, donde murieron dos hermanos.
Las víctimas respondían a los nombres de Allan (26 años) y Lenín Mora Mora (21 años).
El Honda Accord, conducido por el mayor de los jóvenes, se salió de la vía tras superar un puente en curva, y cayó en una quebrada, a unos tres metros de profundidad.
La muerte llegó en forma inmediata, según los primeros testigos que se acercaron al sitio.
Los muchachos salieron de su casa, ubicada a unos 300 metros del lugar del accidente, cerca de las 5:15 a. m. Minutos antes de partir sus familiares los escucharon discutir, supuestamente por la conducción del auto.
Allan se dirigía al restaurante McDonald’s de Curridabat, donde era asistente de la gerencia.
Lenín, por su parte, tenía una entrevista de trabajo en la distribuidora de confites Arcos, en Heredia.
Recién salía de su casa cuando Allan aceleró el auto. “A veces les gustaba correr”, recordó ayer su primo, Ricardo Arias.
Vuelo mortal
Tras cruzar un puente, el carro se salió de la vía e irrumpió sobre el paso peatonal hacia una casa. La baranda y uno de los pilares de la estructura no detuvieron el automóvil.
Por el contrario, el Honda voló unos 10 metros antes de estrellarse contra un segundo paso peatonal sobre la quebrada.
El golpe arrancó el techo del auto. “En este río han caído varios vehículos. Cuando sonó el estruendo le dije a mi esposo: oiga, cayó un carro. Mi esposo se levantó y trató de ayudarles, pero los muchachos no se movían”, contó Grettel Chavarría, una vecina de la comunidad.
Cuando los cuerpos de socorro llegaron al sitio del percance, los jóvenes yacían sin vida. El deceso de ambos causó consternación en esa comunidad desamparadeña, donde la familia Mora es muy conocida.
Vía peligrosa
Luis Araya, de la Policía del Tránsito, dijo que, si bien en la ruta en la que ocurrió el percance no registra muchos accidentes graves, “es de difícil conducción”.
Así lo confirman también lugareños cuyas casas han resultado embestidas por vehículos fuera de control, como le ocurrió en dos ocasiones a Élberth Segura.
Este vecino contó que en un tramo de 700 metros, entre la plaza de deportes de El Llano y el puente de la entrada a la comunidad, la carretera es un peligro debido a la estrechez (4,5 metros), la ausencia de aceras, gran cantidad de zanjas, carencia de peraltes (inclinaciones) en las curvas, así como de espaldones.
Otro familiar de los Mora, su primo German Ureña Mora, murió en 1980 cuando un autobús se salió de la vía e ingresó a su casa.