Con un ambiente pleno de elegancia, emoción y un espíritu muy costarricense, anoche -desde las 7 p. m.- el Teatro Nacional fue el escenario de la eliminatoria del XXVII Festival Internacional OTI de la Canción.
Estados Unidos, Uruguay, Argentina, Costa Rica, Venezuela, Chile, México, Cuba, Guatemala, Portugal, República Dominicana y España fueron los 12 países que clasificaron entre un total de 23 participantes.
Se disputarán hoy, a las 7 p. m., los tres primeros lugares de este certamen internacional, que se calcula que es visto por 650 millones de televidentes en Iberoamérica, Europa y Asia.
Animado por los costarricenses Rafa Rojas y Maribel Guardia, radicados en México, el acto duró dos horas y 30 minutos. Además de las delegaciones participantes estuvieron presentes figuras musicales internacionales como Marta Sánchez, Soraya, Carlos Mejía Godoy y Carlos Cuevas.
Los asistentes al Teatro Nacional hicieron honor a la frase de que en Costa Rica "todo empieza a la hora tica", pues cuando arrancó la transmisión solo un cuarto del total de las butacas estaba ocupado.
Al inicio de la difusión por televisión se presentaron varios problemas técnicos, pues falló el sonido y el fluido eléctrico en los exteriores. "Tuvimos muchos problemas de producción, improvisamos varias veces, pero creo que echando a perder se aprende y mañana (hoy) nos va a ir mejor", dijo la animadora Maribel Guardia.
Según José Luis Cacao Rojas, productor general de la actividad, todos esos detalles se afinarán para la transmisión de la final, durante la velada de hoy. "Y la producción de hoy (ayer) fue un gran ensayo", expresó Cacao.
Durante esta madrugada, el comité organizador debía realizar un sorteo para decidir el orden en que se presentarán los artistas internacionales, en la final de esta noche. El resultado se dará a conocer hoy en horas de la tarde.
La organización de la OTI anunció ayer la donación de $20.000 (cerca de ¢5.340.000) para los damnificados del huracán Mitch en Centroamérica.
Carlos Cuevas, quien a su llegada el jueves al país no sabía que sería jurado de la actividad, se irá hoy del país y probablemente será sustituido por el cantante Emmanuel.
Entre las principales atracciones que tendrá hoy la gran final estará la participación de los mexicanos Cristian Castro, Mercurio, Pimpinela y Emmanuel.
Castro arribó el viernes en la tarde al aeropuerto Juan Santamaría y recordó su experiencia, hace 15 años, como participante en ese festival.
Fiesta en los camerinos
En los camerinos, el ambiente de fiesta era muy notorio entre los cantantes, compositores y arreglistas de los países clasificados. Uno de ellos era el intérprete portugués Beto, quien con una sonrisa y las manos tomándose el pelo declaró: "Ahora sí estoy tranquilo", pues antes de su presentación había pasado fumando en el vestíbulo del Teatro.
Uno de los artistas más buscados por el público para felicitarlo y pedirle autógrafos fue el representante de Chile Florcita Motuda (Raúl Alarcón, nombre verdadero). "No estaba en nuestros planes clasificar, porque pensar en ganar es algo que nos puede limitar", expresó junto a su hija Olivia Alarcón, quien fue la directora de la orquesta.
Entre las barras más efusivas estuvo la de México, que no escuchó la participación de su cantante Fernando Ibarra, porque el vuelo se retrasó. En todo caso, lograron llegar al final, extendieron una manta y gritaron varias porras por su país.
Los representantes costarricenses, Duvalier Quirós y Ana Yancy Contreras, coincidieron con los otros intérpretes al valorar positivamente la participación del público. "Para la final tenemos que redoblar el esfuerzo porque los doce temas son muy buenos", expresó Contreras en el escenario, mientras era saludada por varios miembros de la orquesta.
Alicia Vignola, intérprete de Argentina, una de las grandes preferidas, dijo que estaba segura de que clasificaría, pues pensó en su pueblo mientras cantaba.
Después de la algarabía reinante en los pasillos del Teatro Nacional, los artistas y representantes de las delegaciones todas las delegaciones se retiraron a una cena en el restaurante Le Chandelier..