En forma inusual y sorpresiva el sacerdote costarricense y miembro del cuerpo diplomático del Vaticano, Dagoberto Campos Salas , recibió anteayer una noticia especial.
Desde Roma le fue notificado que el Santo Padre lo distinguió con el título de Monseñor , aun cuando cuenta con apenas 35 años de edad.
El nuevo monseñor quien se encuentra de vacaciones en casa de su familia, en Poás de Alajuela está destacado desde julio de 1999 en el norte de África, en la nunciatura apostólica de Jartum, en Sudán , donde el conflicto cristiano-musulmán requiere de grandes esfuerzos en la búsqueda de soluciones de paz .
De acuerdo con fuentes eclesiásticas, la importancia del reconocimiento radica en que, además de los obispos, los destacados con dicho título son algunos sacerdotes que por realizar una labor especial y constante a lo largo de su vida religiosa, el Papa les reconoce el mérito.
A excepción del ahora monseñor Campos, usualmente, esta distinción se da solo a curas de avanzada edad.
Sobre su nuevo nombramiento, este diplomático de la fe nacido un 14 de marzo en la provincia de Puntarenas tomó la noticia con gratitud y complacencia.
"Estoy sumamente sorprendido y agradecido con Dios y con el Papa por este reconocimiento, especialmente cuando uno está tan carajillo", dijo emocionado monseñor Campos Salas.
En nuestro país inició su carrera sacerdotal como capellán de la Casa Presidencial. Luego se integró a la Pontificia Academia Eclesiástica del Vaticano, gracias a las recomendaciones de monseñor Giacinto Berloco , quien fungió como nuncio apostólico en Costa Rica, y del obispo Héctor Morera , de la diócesis de Tilarán.
En dicha academia concluyó su doctorado en derecho canónico , con énfasis en derecho eclesiástico público. No obstante, la experiencia que más ha alimentado su vida ha sido la cercanía con el papa Juan Pablo II , durante sus cuatro años de estudios en Roma.