
Desde el martes pasado, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) cambió la empresa de buses encargada de operar la ruta Santa Ana-San José y otros recorridos internos del cantón de Santa Ana.
El servicio estaba a cargo de la Empresa de Transportes Santa Ana (Etransa) desde 1988 y, ahora, de forma temporal, pasó a manos de la Compañía de Inversiones La Tapachula S. A., la cual también administra los buses de Escazú.
La Tapachula entró a operar la ruta el lunes pasado. Como Etransa continuó dando servicio, la Policía de Tránsito tuvo que intervenir al día siguiente para que esta dejara el recorrido.
Incluso, la Policía retiró las placas de cinco buses, indicó el asesor legal de Etransa, Heriberto Miranda Carvajal.
En estos momentos, el servicio es brindado por 43 buses de La Tapachula, según su representante Rafael Molina. Esos sustituyeron a los 32 que trabajan antes.
Según un acuerdo del Consejo de Transporte Público (CTP) del MOPT, del pasado 15 de abril, Etransa perdió el servicio toda vez que la concesión que tenía de la ruta estaba vencida, además de que no era "el operador" de ella.
El MOPT también atribuyó a la empresa insuficiencia para atender la demanda de usuarios.
Argumentos legales. El abogado Heriberto Miranda, de Etransa, aseguró que esta empresa sí operaba la ruta y que no pudo aumentar el número de unidades porque el CTP no lo autorizó, pese a que desde 1997 solicitó permiso para poner a trabajar 23 buses más.
Miranda agregó que en 1999 sufrieron un embargo de los buses por parte de una compañía proveedora de automotores.
A causa de eso, indicó, un juzgado puso los buses bajo la custodia de un acreedor, el cual se encargó del servicio y solicitó permiso al MOPT para incrementar la flota.
El Ministerio respondió que no aprobaría la petición hasta que el depositario fuera judicialmente declarado dueño de los buses.
Miranda afirma que esto no ocurrió porque los automotores nunca fueron rematados y permanecieron en propiedad de Etransa. Alegó que, al final, se llegó a un arreglo de pago con el acreedor.
Por otra parte, el asesor sostuvo que aunque la empresa cumplió con todos los requisitos para renovar la concesión, el MOPT le rechazó la solicitud. Debido a ello, el permiso expiró en el 2003.
Etransa presentó un recurso de amparo el cual fue acogido para su estudio en la Sala IV y una demanda contra el MOPT.
La Tapachula operará la ruta mientras se realiza un concurso para otorgar la concesión.