
El Gobierno pidió ayer la renuncia a los 10 integrantes de la directiva de la Junta de Protección Social (JPS) para desentrabar la entrega de ayudas a organizaciones de beneficencia.
Los directores presentaron su dimisión inmediata a eso de las 4:15 p. m. en la Casa Presidencial, luego de sostener una reunión de hora y media con Rodrigo Arias, ministro de la Presidencia.
Arias explicó que convocó a los funcionarios para conocer sus versiones sobre el diferendo interno que impidió sesionar a la junta directiva durante las últimas cuatro semanas.
Ocho de los 10 directivos tenían una disputa con la presidenta, Celina González, a quien criticaban por la forma como ella dirigía las sesiones.
Incluso, le habían pedido la renuncia, pero González se negó al considerar que no había cometido nada indebido.
“No es sorpresa que haya habido serios problemas en la junta directiva. Es lamentable que no se hayan podido llevar”, manifestó el ministro Arias.
Parálisis. La disputa impidió que la directiva sesionara durante casi un mes por falta de quórum, lo cual entrabó la aprobación de ayudas a instituciones benéficas.
Así lo confirmó la semana pasada a La Nación el directivo Enrique Tovar, nombrado en el cargo hace cuatro semanas.
Aparte de González y Tovar, los demás miembros de la junta directiva eran: Óscar Robert Aguilar, Enrique Meza Chaves, Elisa Saborío Coto, Carlos Eduardo Arce Arce, Dora Oduber Quirós, Clodomiro Mora Rojas, Rodolfo Tabash Pérez y Abundio Gutiérrez Matarrita.
Rodrigo Arias anunció que los nuevos directores serán nombrados la próxima semana por el Consejo de Gobierno.
El Ministro insistió en que para el Gobierno la JPS es una institución estratégica por las ayudas sociales que brinda, las cuales provienen de las ganancias de la lotería.
Estas ayudas se destinan a hogares de ancianos, organizaciones que atienden a niños y adolescentes en riesgo social, entre otros grupos.
Durante el año pasado fueron repartidos ¢8.930 millones entre instituciones de bienestar social.
Otra salida. Rodrigo Arias también solicitó ayer la renuncia al recién electo gerente general de la Junta, Francisco González Cruz.
“Hay dudas sobre su nombramiento y el asunto está en la Procuraduría General de la República. Él dijo que presentará la renuncia mañana (hoy)”, dijo Arias.
Francisco González fue nombrado como gerente el 15 de julio anterior en sustitución de Luis Polinaris, quien fue destituido por la última junta directiva.
González era vicepresidente de la directiva de la JPS y presentó la renuncia el mismo día en que fue seleccionado para la gerencia.
El Consejo de Gobierno aceptó su dimisión como directivo un día después de que fuera designado gerente. Por eso Celina González cuestionó su nombramiento.
“En la Junta hay tres subgerencias que están al tanto del día a día y quedarán a cargo mientras se nombra un sustituto”, dijo Arias.
Por tratarse de un cargo de confianza, el nuevo gerente de la JPS deberá ser designado por la próxima junta directiva.