30 noviembre, 2004

Luz Marina Vindas llegó a las 2 a. m. de ayer a la sucursal del ICE, en Heredia, con el objetivo de colarse entre los primeros para obtener una línea celular GSM, pero a esa hora encontró 61 personas delante de ella.

A Vindas, quien venía del cantón de San Isidro, le dieron la ficha número 62 (de un total de 200) y, al mediodía, ni siquiera había logrado entrar al edificio luego de diez horas de hacer fila.

Como ella, miles esperaron ayer largas horas para obtener una de las 17.000 líneas celulares GSM que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) sacó a la venta en sucursales y negocios autorizados.

Se trata de conexiones que la entidad quitó a usuarios que no pagaron sus recibos, pues ese tipo de servicios ya está agotado.

Claudio Bermúdez, subgerente de Telecomunicaciones del ICE, informó anoche que, según un corte realizado a las 5 p. m., se vendieron 8.433 líneas, por lo que quedaban poco más de 8.500.

Sin embargo, Bermúdez advirtió que durante la noche pudieron venderse más servicios en los negocios autorizados.

El funcionario instó a la población a visitar esos sitios, a fin de evitar aglomeraciones. La lista está en la dirección www.grupoice.com/esp/serv/per/cel/sercli/companias_comercializadoras_autorizadas.htm o en el 193.

Los consumidores no tenían acceso a líneas GSM desde marzo. En cambio, sí hay más de 47.000 servicios de la tecnología anterior, la TDMA, la cual tiene menor capacidad para enviar fotografías o navegar en Internet.

Quejas bajo el sol

Rolando Carvajal Mora, de Moravia, llegó a las 5: 30 a. m. a la sucursal de Tibás y a las 10 a. m. apenas había avanzado 20 metros.

“Deberían abrir las telecomunicaciones. Si se abrieran, hasta en las farmacias se obtienen (las líneas)”, dijo Carvajal, quien agregó que los escándalos de las empresas Alcatel y Ericsson inciden en la escasez de servicios.

En Tibás, la fila era de casi 200 metros. Muchas personas esperaban en el suelo o con sombrillas para protegerse del fuerte sol.

Alberto Calvo, que ocupó el último campo de la fila, se quejó de que no hubiese mostradores para atender a quienes no requerían una línea GSM, sino realizar otro trámite de telecomunicaciones.

En Heredia, además de la fila de 75 metros que había en la agencia, otro grupo de personas aún más grande esperaba para entrar a un negocio autorizado ubicado justo frente a la sucursal.

Mientras, en San Carlos, a las 2:30 p. m. únicamente 80 personas habían sido atendidas de 300 fichas entregadas. Incluso, aparecieron varias fichas del mismo número, por ejemplo, tres del 25, lo que obligó a hacer una revisión de las fichas.

Al productor de leche, José Rodríguez Benavides, a las 2:30 p. m. no lo habían atendido.

No lo esperaban

El subgerente de Telecomunicaciones sostuvo que no esperaron una “avalancha” tan grande de clientes. El jerarca aseguró que enfocaron todo el personal en la venta de las líneas.

El ICE por ahora no puede gestionar la compra de un nuevo grupo de líneas a causa de un recurso de amparo interpuesto por la empresa Ericsson.

Ericsson ganó una licitación para proveer 600.000 líneas GSM, pero la compra fue anulada luego de trascender que la empresa pagó la estadía de altos funcionarios del Instituto en Europa.

Esa decisión fue impugnada por la compañía ante la Sala IV, la cual impidió al ICE iniciar otro proceso de compra que duraría al menos un año y medio.

Colaboraron los corresponsales Francisco Angulo y Carlos Hernández