Los ojos de país se fijarán hoy en dos escenarios distintos de negociación sobre el plan del ICE: el Tribunal Supremo de Elecciones y la Asamblea Legislativa.
En el edificio del órgano electoral se verán las caras, por primera vez, a las 9 a. m., los grupos opositores al proyecto y el Gobierno.
Convocados por una comisión facilitadora los sectores en pugna expondrán sus puntos de vista sobre el plan y los eventuales caminos hacia la solución del conflicto. (Vea recuadro aparte).
Mientras tanto, en el reinicio del trabajo legislativo (4 p. m.), los diputados buscarán un mecanismo para incorporar las sugerencias de los diferentes actores.
Allí se podría discutir una moción para suspender durante 60 días el trámite del denominado "combo energético".
Es más, anoche, en el Congreso, los jefes de fracción de la Unidad Social Cristiana, Liberación Nacional y Fuerza Democrática, discutían la conformación de una comisión mixta especial.
También, al cierre de edición, el Comité Político liberacionista, analizaba su posición sobre el futuro de la reforma.
La comisión mixta contaría con representantes de los partidos y cuatro miembros de los grupos opositores a la reforma. Su función sería velar por la eventual introducción de cambios a la iniciativa.
El punto de discordia en esa propuesta tiene que ver con la posibilidad reglamentaria de la comisión de realizar o no los cambios al proyecto.
El plan del ICE recibió primer debate el pasado 20 de marzo y en la actualidad se encuentra en consulta en la Sala IV.
La reforma busca la modernización de la entidad y la apertura gradual del mercado eléctrico y de las telecomunicaciones.
Los adversarios critican su posible privatización, aumentos en la tarifas y daños ambientales.
El primer intento
Sobre el diálogo, Sandra Piszk, defensora de los habitantes y miembro del grupo facilitador, dijo que si las "partes se sientan a dialogar ya es un paso adelante".
En tanto, Jorge Arguedas, coordinador del Frente Interno de los Trabajadores del ICE, manifestó que los grupos opositores "vamos con una actitud de diálogo".
"Pedimos al Gobierno humildad y a Liberación Nacional que rectifique por la paz social del país", comentó.
Agregó que la delegación va con la voz del pueblo, esto es, el retiro del plan de reforma del ICE del plenario.
Ayer, los representantes gubernamentales al diálogo Astrid Fischel, Elizabeth Odio, Danilo Chaverri, Víctor Morales y Rolando Laclé, se presentaron al TSE.
Chaverri reconoció que la comisión facilitadora les notificó el traslado de la cita del lunes para hoy martes; sin embargo, llegaron al sitio en una "manifestación simbólica de la voluntad permanente de diálogo del Gobierno".
El Ministro dijo que hoy se sentarán a conversar con los opositores sin condiciones.
Al TSE también concurrieron ayer los representantes de la empresa privada.
Lo hicieron, según Samuel Yankelewitz, presidente de la Unión de Cámaras, porque es urgente un arreglo al conflicto.
Marco Vinicio Ruiz, jerarca de la Cámara de Industrias, expresó su preocupación por un bajón en el comercio y en la ocupación hotelera, que podría acarrear desempleo.
En cuanto al trámite legislativo, Daniel Gallardo, cabeza del PLN, explicó que la comisión mixta tendría la misión de preparar una ley para incorporar las observaciones de todos los grupos.
"Es una forma para que la Asamblea establezca el diálogo amplio y democrático con todos los sectores sociales", opinó Carlos Vargas Pagán, presidente del Congreso.
José Merino, del partido Fuerza Democrática, no compartió la tesis del PLN y el PUSC.
El congresista naranja es del criterio que la única forma de realizar cambios al proyecto es su devolución a comisión.
Su argumento se basa en que ese mecanismo le permitiría a los diputados proponer cambios al texto.
Colaboró en esta información Juan Fernando Lara, redactor de La Nación