Una vez más el país se vistió de fiesta, encendió sus ánimos y tomó escuelas y colegios para ejercer el derecho al sufragio.
Niños con mascotas, ancianos en sillas de ruedas, votantes primerizos y votantes henchidos de fervor patrio, colmaron las calles mostrando su preferencia partidaria.
Madrugadora . Marcelina Morales votó en la mesa 6.565, en Shiroles, Talamanca. (Foto: Israel Oconitrillo para La Nación).