El empresario salvadoreño Mario Villatoro Jiménez fue detenido ayer en San José por otra supuesta defraudación al fisco, esta vez por ¢1.500 millones.
Villatoro volvió a la cárcel tras dos años de estar en libertad por una causa similar que trascendió en enero del 2001.
Según explicó Juan Carlos Gómez, subdirector general de Tributación, la defraudación detectada se habría cometido entre 1999 y el 2001, al parecer, por el no pago de los impuestos de renta y de ventas.
La detención se realizó ayer a las 10 a. m. en las cercanías del Parque Central de San José, por pedido de la Unidad de Delitos Tributarios del Ministerio Público –órgano acusador del Estado–. Luego, fue pasado a los Tribunales de Goicoechea, donde fue indagado por la tarde.
Allí, la Fiscalía solicitó prisión preventiva contra Villatoro. Sin embargo, la decisión final quedó en manos de un juez que anoche no había dictado ningún fallo.
Este empresario –dueño de una cadena de más de 20 tiendas– ya había sido detenido en enero del 2001 por una supuesta defraudación por ¢300 millones.
En esa ocasión, presuntamente habría alterado el valor de gran cantidad de ropa que trajo de Panamá para disminuir el pago de impuestos ante Aduanas.
Villatoro estuvo preso por ese caso –que sigue en investigación– durante 10 días. Luego, quedó en libertad tras el pago de una fianza de ¢20 millones.
Secreto bancario
Ahora, Villatoro se encuentra bajo una nueva investigación luego de que Tributación cotejó los ingresos que reportó ante esa entidad gubernamental con el dinero que tiene depositado en cuentas bancarias.
Así lograron determinar, dijo Gómez, que mientras ante Tributación reportó ingresos menores, ante los bancos justificó los millonarios recursos a su nombre como producto de la venta de ropa en su cadena de tiendas.
Villatoro debió reportar a los bancos el origen de sus millonarios ingresos, pues de lo contrario habría sido investigado, como cualquier otro cliente que realiza depósitos mayores a $10.000, por la posibilidad de lavado de dinero.
“Al analizar los tres períodos (1999, 2000 y 2001) nos dimos cuenta que había una diferencia de ¢1.500 millones a favor de Villatoro”, explicó Gómez.
La investigación sobre este caso empezó hace siete meses, revelaron las autoridades. Actualmente, hay 700 tiendas más, ajenas a él, que se encuentran en la mira de Tributación debido a posibles irregularidades.
El funcionario explicó que el caso de Villatoro es el primero de una serie que saldrán en los próximas semanas.
“Hay más empresas en situaciones similares. Lo importante es que vamos para adelante para que lo sepan quienes evaden los impuestos”, puntualizó Gómez.