La cliente que le ganó la demanda al Banco de Costa Rica (BCR), Marielos Arroyo, expresó molestia de que el banco hiciera “insinuaciones” sobre su honestidad durante el juicio.
“(Los bancos) se sienten poderosos. La actitud siempre fue que nosotros los usuarios tenemos poca moral porque muchos damos la clave a otra persona para que después nos repartamos el dinero, porque así lo dijeron en el juicio. Ellos dijeron que yo veía en el banco una piñata”, comentó Arroyo.
Recordó que respondió una pregunta diciendo que el antivirus de su computadora fue instalado por su hijo, y entonces el abogado del banco preguntó con sarcasmo a qué se dedicaba su hijo.
Ella respondió que es un alto ejecutivo en una transnacional y que tiene dos doctorados. “Ya no pudieron desarmarme por ahí, pero en todo momento quisieron demostrar que posiblemente yo estaba tratando de sacar ventaja del banco”, explicó.
Un tratamiento similar recibió del BCR antes de presentar la demanda, cuando solicitó que se le reintegrara el dinero.
“En vez de responderme cuál era el estatus de mi caso, (un funcionario) me dijo textualmente y recuerdo bien sus palabras: ‘Dígame, señora, ¿quién le dio la clave a los cacos?’ Le dije que no fuera insolente (...) Desde ese día no volví a llamar”, comentó.
Arroyo recomendó a otras personas que se encuentren en esa situación no dejarse “intimidar” por los bancos.
La Nación le preguntó al gerente del BCR, Mario Rivera, por qué el banco dio ese tratamiento a la señora si no tiene pruebas en su contra y, además, los sospechosos del fraude ya están identificados por las autoridades.
“En ningún momento se le faltó al respeto ni se le trató en forma indebida. Si por alguna razón así se percibió , manifestamos nuestras sinceras disculpas”, indicó.