Por muchos años, en San Pedro de Montes de Oca, se han dado las direcciones desde un árbol fantasma : del antiguo higuerón ubicado 100 metros al este del Más x Menos tantos metros al sur o al oeste. Ahora un nuevo higuerón Ficus costarricana moraceae : su nombre científico crece en el mismo sitio del antiguo para preservar la tradición y que ticos y extranjeros no pasen horas perdidos en su búsqueda.
Aún es pequeño, algo flacucho y no muy fuerte , pero con orgullo crece en el lugar que bautizó su antecesor. Es el "higueroncito" de San Pedro y fue sembrado hace dos años y medio por la Municipalidad de Montes de Oca, dijo Wílliam Bolaños, jefe de Aseo de Vías del municipio.
"El viejo higuerón se cayó; por muchos años no hubo nada hasta que se sembró otro para seguir la costumbre, la tradición, y porque es un punto de referencia obligado en San Pedro", explicó.
Si bien es cierto que el ayuntamiento se atribuye la paternidad del pequeño, en San Pedro se rumora que es hijo legítimo del viejo árbol. ¡Vaya duda!
Eso sí, la historia del desaparecido padre es un misterio . No se sabe cuándo nació ni quién lo sembró, solo que fue conocidísimo. Quizá porque hasta la desaparición del tranvía en 1951, estuvo, a unos pocos metros de él, la terminal de ese medio de transporte en San Pedro, asegura Guillermo Carvajal, geógrafo, historiador e integrante de la Comisión de Nomenclatura.
Y ¿por qué es tan importante un árbol? Porque el higuerón de San Pedro se convirtió en uno de los más extravagantes puntos de referencia de nuestro sistema de direcciones. Carvajal comentó que los ticos damos las direcciones partiendo de puntos fijos conocidos por todos o la mayoría, como una herencia de la Costa Rica rural . "Quienes viajaban en carreta, a caballo o caminaban, necesitaban puntos fijos para guiarse, los cuales terminan por convertirse en hitos de la comunidad... Mucho después la ciudad se transforma, pero nuestros puntos de referencia siguen siendo los del campesino", agregó.