Autoridades sanitarias del Aeropuerto Internacional de Tocumen, de Panamá, decomisaron el viernes ocho kilos de muestras de tortas de pollo a Juan Francisco Víquez, tecnólogo de alimentos de la empresa Pipasa, debido a la falta de un permiso sanitario.
El costarricense transportaba el producto con el fin de presentarlo a la empresa McDonald's de ese país, que le solicitó las muestras para evaluar su tamaño y calidad.
Hace dos semanas, funcionarios de salud animal de Costa Rica rechazaron, en Paso Canoas, un cargamento de 11.000 kilos de formados panameños (tortas y otros productos).
Según los costarricenses, ese producto estaba contaminado con la bacteria salmonela.
Sin embargo, las autoridades panameñas señalan que los estudios efectuados en ese país no detectan la presencia de la bacteria.
La medida causó malestar en el sector avícola panameño, que aduce que Costa Rica inició una “guerra comercial”.
Sin permiso
Francisco Arias, director de Asuntos Corporativos de Pipasa, reconoció que la medida del viernes, por parte de los panameños, se debió a que McDonald's no presentó el permiso sanitario de importación.
Sin embargo, aseguró que sí se presentaron el certificado sanitario que otorga el Ministerio de Agricultura de Costa Rica, la factura comercial y otros documentos obligados para efectuar importaciones.
El representante de Pipasa afirmó que la disposición panameña no responde al rechazo que hizo Costa Rica de pollo de esa nación, y que, por el contrario, se debió a un malentendido que esperan solucionar la próxima semana.
Indicó que el pollo se transportó en hieleras debido a la cercanía.
A pesar del decomiso, Pipasa espera concretar negocios con McDonald's y otras empresas de comidas rápidas de Panamá.
Guerra comercial
Carlos Salcedo, representante de la Asociación Avícola de Panamá, afirmó que el rechazo del pollo que efectuaron las autoridades costarricenses “es el inicio de una guerra comercial” que se basa en medidas no arancelarias, con el fin de sacar del mercado costarricense a empresas panameñas.
Salcedo añadió que alrededor de 40 locales de comidas rápidas en Costa Rica se abastecen de tortas y otros productos de pollo panameño.
Según el avicultor, las autoridades costarricenses tienen intereses comerciales, por lo que impiden que ingrese el pollo panameño, y se afecte al sector.
Sin embargo, Francisco Arias, de Pipasa, aseguró que los directores de salud animal de ambos países buscan la solución al diferendo, que calificó de “normal” cuando dos economías mantienen una fuerte relación comercial.