Cada año, unas 15.000 personas son diagnosticadas con diabetes en Costa Rica. A esto se suma que tres de cada cuatro adultos tienen sobrepeso u obesidad, condiciones que aumentan el riesgo de desarrollar otros problemas de salud.
Estas cifras reflejan cómo han cambiado las principales necesidades de salud de la población costarricense: las enfermedades crónicas tienen cada vez más peso y requieren atención durante años, en muchos casos durante toda la vida.
Así lo explicó Roy Wong, epidemiólogo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), durante el VIII Foro de Salud de La Nación bajo el lema “Costa Rica, un paciente crónico”, al analizar los cambios registrados en el país entre el 2010 y el 2024, así como el impacto de estas enfermedades en las consultas, las hospitalizaciones y las muertes.
Este cambio se conoce como transición epidemiológica. En términos sencillos, significa que, aunque las enfermedades infecciosas siguen siendo un problema de salud pública, las condiciones crónicas ocupan un lugar cada vez más importante entre las causas de enfermedad y muerte.
El epidemiólogo de la CCSS, Roy Wong, expuso durante el VIII Foro Salud, Costa Rica un paciente crónico, en el Colegio de Médicos. (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)
Las condiciones crónicas más frecuentes en Costa Rica
La diabetes pasó de afectar aproximadamente al 11% de la población en 2010 al 16% en 2024, según los datos presentados por Wong.
“Eso significa 15 000 personas más viviendo con diabetes cada año”, señaló el epidemiólogo, quien advirtió sobre el carácter permanente de esta enfermedad: “un caso de diabetes tiene un verdadero problema desde el punto de vista de ser vitalicio”.
La hipertensión arterial también afecta a una parte importante de la población. Cerca de 1,2 millones de personas mayores de 19 años viven con esta condición en Costa Rica. Además, aproximadamente una cuarta parte de los adultos presenta alteraciones en los niveles de grasas en la sangre, conocidas como dislipidemias.
La hipertensión arterial es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en Costa Rica. (Canva/Canva)
El exceso de peso también preocupa. Para el 2024, el 42% de los adultos tenía sobrepeso y el 30% obesidad. Al sumar ambos grupos, el resultado fue que el 72% de la población adulta tenía un peso por encima del rango recomendado.
Wong advirtió sobre los riesgos cuando varios de estos padecimientos coinciden en una misma persona.
“Tal parece que la obesidad es el inductor a tener las otras condiciones de parte de riesgo cardiovascular. Una población obesa tenemos que verla con especial cuidado porque es una población que tiene tres veces la probabilidad de tener la multimorbilidad de diabetes e hipertensión”, advirtió.
Esto significa que una misma persona puede necesitar atención para varios problemas de salud a la vez, con un riesgo mayor de sufrir complicaciones.
Enfermedades crónicas requieren más atención y hospitalizaciones
El análisis de Wong incluyó cerca de 20 millones de atenciones de la CCSS entre 2019 y 2023, período que también estuvo marcado por la pandemia de Covid-19.
Los datos muestran diferencias tanto en la frecuencia con que las personas necesitan acudir a los servicios de salud como en el tiempo que permanecen hospitalizadas:
Atenciones por paciente: las infecciones respiratorias agudas requirieron un promedio de 1,2 atenciones, frente a 8,7 en las enfermedades cardiovasculares.
Días de hospitalización: las enfermedades crónicas no transmisibles concentraron más del 60% de los días de estancia hospitalaria del sistema público.
Estancia por hospitalización: las enfermedades cardiovasculares registraron alrededor de 10 días, en promedio, mientras que los eventos maternos y perinatales tuvieron 2,3 días por evento.
Wong también comparó el impacto de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer con el de la emergencia por la Covid-19. Advirtió que, aunque la pandemia puso a prueba la capacidad hospitalaria, no se debe perder de vista la carga de estos padecimientos.
“Realmente estamos teniendo una condición y lamentablemente lo estamos viendo, lo estamos normalizando el que las personas puedan morir de una enfermedad cardiovascular o de cáncer. Tenemos que prestar atención”, manifestó.
Más del 80% de las muertes corresponde a enfermedades no transmisibles
La mortalidad confirma el peso de estas enfermedades en Costa Rica. De acuerdo con los datos expuestos por Wong, más del 80% de las muertes están asociadas a enfermedades no transmisibles.
Para el epidemiólogo, uno de los principales retos es reducir las muertes prematuras y la discapacidad relacionadas con estos padecimientos. La diabetes, la hipertensión, la obesidad y las dislipidemias no solo representan problemas de salud por sí mismas, sino que también aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares de mayor complejidad.
La prevención es parte del desafío
Para Wong, Costa Rica necesita fortalecer la promoción de la salud, prevenir los factores de riesgo y mejorar el acceso a una atención oportuna y de calidad.
El objetivo es evitar que más personas desarrollen enfermedades crónicas y ayudar a quienes ya las tienen a mantenerlas bajo control para reducir el riesgo de complicaciones.
El reto para la CCSS consiste en responder a una población que necesita cada vez más atención prolongada, sin dejar de atender las enfermedades infecciosas.
En otras palabras, el país debe avanzar en la prevención y el control de las enfermedades crónicas sin abandonar las medidas que permiten detectar y tratar las transmisibles.