Los partidos minoritarios tuvieron que oír una retahíla de quejas en aquellos municipios en los que comparten el poder con los partidos tradicionales, Unidad Social Cristiana y Liberación Nacional.
Hace un año, grupos como la Yunta Progresista Escazuceña, el Partido del Sol (Santa Ana) y el Partido del Siglo XXI (Curridabat), entraron con todas las intenciones de hacer un buen trabajo.
Doce meses después, aunque esas intenciones continúan, han tenido que aceptar su lucha por lidiar con la maraña burocrática que les entraba el ejercicio municipal. Aseguran, sin embargo, que seguirán adelante.
En Escazú se desarrolló, quizá, la más efervescente de las sesiones. La Yunta tuvo que escuchar reproches por los dos flancos: desde la bancada liberacionista y también desde la Unidad.
Enrique Segura, del PUSC, denunció en un airado discurso la falta de capacidad para lidiar con problemas como la seguridad ciudadana y la infraestructura vial.
En ese municipio, la Yunta domina cuatro de los siete escaños de regidores.
Pese a las quejas y demandas, José Manuel Sáenz y Narciza Zamora fueron reelegidos como presidente y vicepresidenta del Concejo municipal, respectivamente.
El resultado de esta elección fue cerrado por un nutrido aplauso de miembros de la comunidad, entre los que estaba el párroco Walter Howell.
En su discurso de rendición de cuentas, José Manuel Sáenz dijo que trabajan en eliminar la atrofia municipal cuyo resultado ha sido, en los últimos años, el exceso de centralismo.
Destacó el proceso de reestructuración administrativa y el avance en la solución del problema del agua en la comunidad de San Antonio.
Desestabilizado
En Santa Ana el discurso de los regidores se caracterizó por un llamado a la conciliación. Esta municipalidad quedó sin alcalde el 16 de abril, cuando el Concejo destituyó a Carlos Pardo Angulo, tras una investigación por supuestas irregularidades en la administración.
Patricia Segovia, regidora del Partido del Sol, instó a evitar la confrontación y la falta de diálogo. Guido Alberto González, de Liberación Nacional, fue más allá: "La municipalidad ha pasado un año estancada, sin producir. Es hora de enderezar el rumbo".
En ese ayuntamiento, el socialcristiano Andrés Sibaja reemplazó en la presidencia del Concejo a Ana Cecilia Aguilar, también de la Unidad. En la vicepresidencia quedó Marcia Aguiluz, del PLN.
En Curridabat, los representantes de partidos emergentes se llevaron el control del Concejo. Allí fueron designados Guillermo Alonso Guzmán, del Partido del Siglo XXI, como presidente, y Pablo Rojas Marín, de Fuerza Democrática.
Según informó Xinia Durán, secretaria de la alcaldía, allí la votación transcurrió sin mayores contratiempos.