
La mayoría de los costarricenses creen que la situación del país empeorará aunque estiman que su situación personal y familiar se mantendrá igual o incluso mejorará.
El 58 por ciento de los ciudadanos opina que el próximo año el país estará peor, el 25 por ciento confía en que estará igual y apenas el 12 por ciento afirma que mejorará, según la más reciente encuesta de opinión pública de la empresa Unimer-Research International para La Nación .
Ahora se observa un crecimiento significativo entre quienes opinan que el 2004 será más duro para Costa Rica.
Hace un año, el 47 por ciento de los ticos tenía una visión sombría del futuro, el 25 por ciento sentía que el país seguiría igual y el 21 por ciento opinaba que mejoraría.
A pesar del pesimismo, los costarricenses siguen teniendo fe en su nación.
Cuando se le preguntó a los encuestados cuál emoción refleja mejor lo que sienten por Costa Rica, 80 por ciento expresó sentimientos positivos: 44 por ciento dijo “orgullo”, 20 por ciento “esperanza”, 10 por ciento “amor” y 6 por ciento “confianza”.
El 18 por ciento restante manifestó emociones negativas, como “desilusión” (8 por ciento), “confusión”, (5 por ciento) y “temor” (4 por ciento), entre otros.
Unimer entrevistó personalmente en todo el país a 1.416 costarricenses mayores de 15 años, entre el 26 de agosto y el 3 de setiembre pasados.
La investigación tiene un margen de error máximo de 2,6 puntos porcentuales hacia arriba o abajo de cada uno de los datos.
Pesimismo vs. optimismo
A lo largo de los años las encuestas de Unimer han sido consistentes en registrar que el costarricense tiende a ser pesimista con respecto al porvenir nacional y optimista en relación con su futuro personal y familiar.
La Nación publicó ayer que el 44 por ciento de los ticos sienten que su situación económica personal y familiar mejorará el próximo año, el 32 por ciento calcula que estará igual y el 17 por ciento estima que empeorará.
Incluso el 60 por ciento afirma que vive mejor de lo que vivieron sus padres.
Los datos también reafirman la propensión de los ticos a concentrar sus esfuerzos y preocupaciones en la familia, donde encuentran seguridad y tranquilidad, y a sentirse amenazados ante la realidad comunal o nacional, donde perciben un fuerte incremento de la inseguridad.
Tras un año donde abundaron noticias de violentos delitos y asesinatos de niños no sorprende la respuesta de los entrevistados a la pregunta: ¿Cuál es el principal problema del país?
El 27 por ciento señaló al crimen y la violencia como la principal dificultad nacional, muy por encima del desempleo (15 por ciento), el alto costo de la vida (14 por ciento), la pobreza (8 por ciento) y la drogadicción (8 por ciento).
La percepción actual acerca de lo que le espera a Costa Rica coincide con la que había en octubre del 2000, cuando el presidente Miguel Ángel Rodríguez enfrentaba uno de los momentos de mayor impopularidad.
La caída en el optimismo acerca del futuro nacional evolucionó junto al desplome en el respaldo popular del presidente Abel Pacheco desde octubre del 2002.
El 40 por ciento de los entrevistados por Unimer califica hoy la labor Pacheco como mala o muy mala, mientras que hace un año eran solo el siete por ciento.
Cuando se le preguntó a los encuestados cómo es la situación del país con respecto al año pasado, el 64 por ciento la consideró peor, el 31 por ciento dijo que está igual y solo el 4 por ciento respondió que Costa Rica mejoró.
Aquí también hubo un fuerte repunte en relación con el 2002, cuando el 40 por ciento aseveró que el país estaba peor y el 11 por ciento que estaba mejor.