
San Vito (Coto Brus). Bajo un aguacero y en medio de la oscuridad, diez inmigrantes peruanos fueron abandonados, ayer en la madrugada, por un “coyote” (traficante de personas) en un sector montañoso de este cantón del sur.
La Policía localizó, horas después, a nueve de ellos, en tanto que una mujer continuaba desaparecida. Fue identificada como Liliana Angélica Chuquillanqui Torres, de 35 años.
Una patrulla de la Cruz Roja se sumó a la búsqueda de la extranjera, aunque las esperanzas de encontrarla ayer mismo eran pocas debido al mal tiempo que imperaba en la zona sur.
A los restantes indocumentados los llevaron al hospital de Ciudad Neily para examinarlos pues presentaban golpes, escoriaciones y cortaduras, especialmente en la cara y las extremidades.
El grupo salió el sábado de Perú con la promesa de llegar a Estados Unidos. Se desplazaban en buses, taxis informales y, en ocasiones, en lanchas.
En Panamá estuvieron en un hotel de Tocumen y luego en una conocida pensión en la ciudad de David. A Costa Rica entraron a través de alguno de los tantos trillos sin vigilancia.
Estuvieron en distintas comunidades como Laurel, los Cotos, Ciudad Neily y –finalmente– San Luis de Sabanillas, en el distrito Limoncito de Coto Brus, donde acabó su aventura.
A correr
A las 00:30 a. m. del lunes, la Policía de Fronteras recibió una llamada para alertar sobre vehículos que aparentemente transportaban ilegales, informó el jefe policial Raúl Quesada Galagarza.
“A nosotros nos dijeron que si veíamos policías nos tiráramos del carro y agarráramos hacia la montaña, y eso hicimos; sin saber ni dónde estábamos”, declaró Valentina Torres León, de 37 años, mientras mostraba arañazos en los brazos y las piernas.
“Tuvimos que bajar y subir entre la montaña, con miedo de algún animal, pero la huida no duró pues la Policía nos tenía muy cerca”, dijo la mujer, quien proviene de Lima y es madre de dos hijas.
Del “coyote” que los llevaba en el camión no supieron más porque cuando ellos se lanzaron del vehículo, él se alejó en el camino.
Tampoco las autoridades le dieron importancia porque, de cualquier forma, en Costa Rica aún no existe el delito de tráfico de personas.
Con las primeras horas de luz, los foráneos fueron apareciendo por grupos, excepto Liliana Angélica Chuquillanqui
“Dios quiera que esté bien. No hemos pensado en lo peor, pero tampoco sabemos qué rumbo tomó ella”, declaró Mariela Rodríguez, otra compañera de viaje.
Frecuente
Entre viernes y lunes, la Policía de Frontera detuvo a 16 peruanos y seis colombianos que ingresan ilegalmente al país, para tratar de llegar a Estados Unidos.
Según Carlos Viales, de la Policía de Migración, saben que los suramericanos pagan hasta $10.000 a una agencia internacional, suma que incluye el transporte, el hospedaje y la “tarifa” de los contactos en cada país.
Algunos de los detenidos ayer portaban consigo un papel con instrucciones para hacerse pasar por mexicanos en caso de que fueran apresados en Guatemala.
Se incluían datos como el nombre del presidente de ese país y hasta comidas típicas.
Asimismo, les recomendaron comprar ropa y zapatos para caminar en la montaña para cuando entraran a territorio tico.