
El diferendo que mantienen los gobiernos de Costa Rica y Francia sobre el futuro del Liceo Franco Costarricense alcanza tintes de lío diplomático.
Leonardo Garnier, ministro de Educación, envió una carta al embajador francés, Jean-Paul Monchau, para pedirle explicaciones por un supuesto cambio de opinión sobre este tema.
En su misiva, Garnier reclama al diplomático europeo por mantener “negociaciones paralelas” en torno a las exigencias planteadas por el Gobierno de Francia para seguir financiando la operación del centro educativo.
Dicha nación pretende que su aporte económico al liceo se reduzca de un 50% a un 33% y reforzar las potestades del director (de nacionalidad francesa) en cuanto a la definición de las políticas académicas de la institución.
En el Liceo Franco Costarricense estudian 850 alumnos de primaria y secundaria.
El MEP contrata a algunos docentes, la asociación de padres a otros y varios son franceses pagados por el Gobierno de ese país.
Reclamo. En su nota, del pasado 20 de junio, el ministro Garnier recuerda a Monchau que sostuvieron dos reuniones para analizar estos temas y que llegaron a acuerdos de búsqueda de una salida satisfactoria para las partes.
No obstante, dijo haberse sorprendido cuando recibió copia de una carta en que el embajador exige a la junta directiva de la Asociación Franco Costarricense aumentar en al menos un 24% las tarifas que pagan los padres de los estudiantes.
Sostuvo que su sorpresa “fue aún mayor” cuando leyó una entrevista en el Semanario Universidad en que Monchau declaró que si la junta no actúa de acuerdo con lo solicitado, su Gobierno se retirará definitivamente del colegio.
“Ante tales contradicciones y ante la decisión de realizar negociaciones paralelas y declaraciones públicas que prejuzgan los temas en negociación, no queda más opción que entender que tales negociaciones no lo eran en realidad.
“La Embajada tiene, y tenía, una posición clara y definida en este tema, posiciones distintas a las que habían sido conversadas conmigo”, acotó Garnier.
Se intentó obtener una reacción del embajador francés pero, a través de su vocera de prensa, indicó que no dará declaraciones pues está concentrado en responder a Garnier y enviarle una carta a cada padre de familia del liceo.
En mayo anterior Monchau dijo a La Nación que los cambios no buscan el cierre del liceo.
Garnier asegura que en las reuniones realizadas con el MEP los representantes franceses estuvieron de acuerdo en no variar el convenio suscrito en 1967 entre ambos países, por lo que el Liceo seguiría siendo público y no privado como lo planteó el diplomático.
Estatutos. A cambio, se iban a modificar los estatutos de la Asociación Franco Costarricense para que el director del colegio pueda dirigir académicamente la institución con mayor libertad.
No obstante, Garnier afirma en la carta remitida que el embajador se contradice al pedir a la Asociación cambios “o bien no quedará otra solución para la parte francesa que denunciar el acuerdo franco-costarricense de 1967, con todas las consecuencias que ello conlleva”.