Michelle Campos. 28 junio, 2020
La Marcha de la Diversidad fue suspendida por la emergencia del coronavirus, aunque este domingo 28 de junio, Día internacional del Orgullo gay , se celebró de forma virtual. Foto: Albert Marín.
La Marcha de la Diversidad fue suspendida por la emergencia del coronavirus, aunque este domingo 28 de junio, Día internacional del Orgullo gay , se celebró de forma virtual. Foto: Albert Marín.

Las coloridas banderas que en junio de cada año ondulan, alegremente, sobre las calles josefinas en celebración del orgullo LGBTIQ no se vieron este año por causa del covid-19. Tampoco hubo un desfile ni el gran festejo que se esperaba hacer tras la legalización del matrimonio igualitario en el país, pero esto no fue impedimento para los costarricenses, quienes desde el confinamiento se unieron para festejar de forma virtual.

Políticos, activistas y nacionales de todas las edades, se unieron virtualmente, haciéndose presentes en las diferentes plataformas digitales, en donde realizaron actividades, compartieron mensajes, publicaciones y, por supuesto, llamaron al pie de lucha por sus derechos.

Para Enrique Sánchez, diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC), los festejos van más allá del desfile. ”Es la celebración de poder ser quienes somos y amar a quien amamos a la luz del día, sin escondernos más”.

“Este año no nos pudimos hacer visibles en las calles, debido a la pandemia, pero somos visibles en diferentes celebraciones virtuales, somos visibles en el día a día de todas las sociedades y eso es un motivo de celebración”, indicó.

Según este legislador, los logros que el país ha alcanzado en esta materia deben servir para buscar la igualdad definitiva y que las personas sexualmente diversas no sientan miedo en los diferentes espacios.

“Cuando la sociedad costarricense y todas las demás sociedades del mundo superen esa desigualdad cultural que les permite a las personas vivir su continuidad con la misma felicidad que otras habremos alcanzado, finalmente, un estado de igualdad”, resaltó Sánchez.

Marcha de la Diversidad virtual

La Marcha de la Diversidad o Pride, actividad suspendida por la emergencia del coronavirus, pero que en este domingo 28 de junio, Día internacional del Orgullo LGBTIQ (lesbianas, gais, bisexuales, transgéneros, transexuales, intersexuales y queer, se realizó de forma virtual por medio de redes sociales, donde cientos de espectadores se conectaron a las transmisiones.

La mariscal política de la marcha para este año fue Patricia Mora, ministra de la Condición de la Mujer y presidenta ejecutiva del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu), quien mediante un video compartió su mensaje, haciendo un llamado al amor y la igualdad.

“Este año tuve el honor de ser nombrada mariscal del Pride 2020. Por la situación que el país y el planeta entero atraviesa esta vez no podremos llenar de colores las calles de San José, vamos de manera virtual, a celebrar el orgullo y a celebrar la entrada en vigencia del matrimonio igualitario”, manifestó Mora.

“Ya vendrá el tiempo en que de nuevo salgamos a las calle a llenarlas de colores y de felicidad, y a decirle al mundo que en este país respetamos el amor en todas sus manifestaciones”, añadió.

La actividad virtual también designó como mariscal de sociedad civil a la Iglesia Luterana de Costa Rica, por el apoyo que ha dado hacia la comunidad diversa y al matrimonio igualitario.

Como parte de las actividades solidarias que, tradicionalmente, se realizan en la Marcha, este año se realizó una campaña para llevar alimentos a las personas con VIH afectadas por la pandemia. Para ellos habilitaron un recinto en el barrio La California, en San José, así como números de teléfono y cuentas bancarias para hacer llegar la ayuda.

Equidad hacia la diversidad

El abogado y activista de la diversidad sexual, Marco Castillo, reconoce que la situación por la igualdad ha avanzado en los últimos años en materia de derechos y jurisprudencia, pero reconoce que falta camino por recorrer.

Dentro de los logros que rescata se encuentra la Ley General sobre el VIH-SIDA, el reconocimiento del matrimonio igualitario, los programas de afectividad y sexualidad y algunos proyectos ejecutivos que han avanzado, pero para él los retos van más allá.

“Sentimos que no hemos alcanzado la equidad, sería una equidad que incluya no solamente a las mujeres trans, que son expulsadas de la casas y la educación y, generalmente, no tiene empleo, pero también otros grupos vulnerables son los indígenas, las personas con discapacidad, adultos mayores y otros sectores que no tienen todos los derechos como ciudadanos”, explicó.

El activista señala que parte de la lucha es la carencia de una tipificación para los crímenes por discrminación o crímenes de odio en el sistema costarricense, pues son hechos que suceden dentro y fuera de las fronteras nacionales.

“Tenemos que llegar al respeto, hay algunos argumentos que se han venido recurriendo, pero en los últimos tiempos han recrudecido basados en fundamentalismos religiosos. Son argumentos falaces, en el sentido de que son interpretaciones parciales y discriminatorias de libros sagrados y no debemos equivocarnos con eso”, expresó.

Victoria Rovira es una costarricense que desde hace cinco años empezó su lucha como activista por los derechos de las personas trans y trabajadoras sexuales en el país. Ella reconoce los espacios virtuales como oportunidad para que participen miembros de la comunidad LGBTIQ quienes no pueden hacerse presentes en las manifestaciones físicas.

Rovira reconoce los grandes retos que enfrenta la población en su lucha por la igualdad y por ser escuchados; uno de ellos es luchar para que las personas trans puedan tomar los espacios y temas que les pertenecen.

“Exigimos el reconocimiento del género de las personas trans, una ley de infancias trans que proteja a los menores de edad, exigimos acceso integral a los espacios de salud y una protección en los espacios laborales”, manifestó .

Esta activista también insiste en la lucha por la equidad debe de darse para todas las personas diversas. “Si vamos hablar de las personas LGBTIQ reconozcamos a las juventudes, a las personas negras, con discapacidad, indígenas y nuestros ancianos que siempre quedan muy olvidados.

“Practiquemos la interseccionalidad (...) esto trata sobre las barreras que tienen distintos grupos que, encima tienen implicaciones sociales, culturales o económicas, que les dificulta más enfrentarse a la vida”, agregó.

Este 28 de junio se conmemoran 51 años desde que sucedieron los disturbios de Stonewall, en Nueva York, en un grupo transexuales, gais y lesbianas contra la Policía neoyorquina. Desde ese año cada año se conmemora la fecha a nivel internacional.