El País

Costa Rica eleva meta de reducción en emisiones para aumentar resiliencia ante crisis climática

El país promete alcanzar un máximo absoluto de emisiones netas al 2030 de 9,11 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2e) de todos los sectores

Con el fin de aumentar la resiliencia ante la crisis climática, Costa Rica se propuso elevar la meta de reducción de emisiones de dióxido de carbono equivalente (CO2e) para los próximos 10 años.

Así quedó consignado en el documento de la Contribución Nacionalmente Determinada 2020 (NDC 2020 por sus siglas en Inglés) sobre el compromiso del país para cumplir las metas del Acuerdo de París.

La NDC 2020 promete alcanzar un máximo absoluto de emisiones netas al 2030 de 9,11 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente de todos los sectores.

Según el segundo Informe Bianual de Actualización del 2019, las emisiones de nuestro país en el 2012 fueron 11,8 millones de toneladas de CO2e.

Ahora, el objetivo es disminuir las emisiones en un 22,84% con respecto a las del 2012; reducción mayor que el 20,64% prometido en la contribución previa.

Para las autoridades nacionales en materia ambiental, la crisis climática es la mayor amenaza para la sobrevivencia de la humanidad.

Indican que enfrentarla implica una transformación del modelo económico sin precedentes, pero también la consciencia de que nuestro país debe realizar su siguiente modernización sin dejar a nadie atrás.

Ambas urgencias –cambiar todos los sectores de la economía y alcanzar la justicia climática– son la esencia de la NDC 2020 y, luego de un proceso técnico y de consulta, el documento completo será entregado a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Unfcc) este mes.

Actualmente, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través del Proyecto NDC Support Programme, apoya a la Dirección de Cambio Climático (DCC) del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) en la implementación y actualización de la NDC.

“La civilización humana entiende el tamaño del reto. Por eso desde el 2015, el Acuerdo de París es el marco del mundo para el combate a la crisis climática. La NDC es el compromiso de cada país para lograr las metas. La NDC 2020 costarricense mejora la primera contribución y aumenta la ambición climática”, aseveró el Minae.

En este momento, Costa Rica se coloca en una trayectoria consistente con la meta global de limitar el aumento de la temperatura media mundial a 1,5 °C.

Internamente, durante los próximos cinco años se planea ampliar la capacidad de adaptación del país, fortalecer su resiliencia y mermar la vulnerabilidad al cambio climático.

“Sabíamos que la transformación para evitar las peores consecuencias del cambio climático sería compleja, pero necesaria. Las emisiones de gases de efecto invernadero están entrelazadas con el modelo de desarrollo anterior.

“Costa Rica busca ser líder en una revolución que ya inició, revolucionar el modelo de desarrollo, convertir las amenazas en oportunidades y contribuir a la recuperación sostenible del 2020”, afirmó Andrea Meza Murillo, responsable del Minae.

Por su parte, Patricia Campos Mesén, jerarca de la DCC del MINAE, señaló que esta última actualizada es un recuento de las acciones necesarias para alcanzar un futuro resiliente y más justo.

“Reúne las políticas públicas en materia climática que Costa Rica planea implementar entre 2021 y 2030, y detalla las metas a alcanzar en 13 sectores prioritarios, desde transporte y ordenamiento territorial hasta energía y construcción”, resaltó Campos.

El documento de la NDC estuvo en consulta pública entre el 27 de noviembre y el 11 de diciembre.

Además, el PNUD apoyó a la DCC para realizar 12 sesiones de Conversaciones Climáticas con grupos de interés por su potencial vulnerabilidad ante la crisis climática, como mujeres y personas con discapacidad, adultas mayores, afrodescendientes, indígenas y trans.

Descarbonización y resiliencia

Para el Minae, la descarbonización y la resiliencia son medios para transformar nuestro modelo de desarrollo, a uno basado en el bienestar de más personas y una mayor protección de los ecosistemas naturales.

Desde la primera NDC, Costa Rica desarrolló dos pilares en mitigación y adaptación: la Política Nacional de Adaptación (2018) y el Plan Nacional de Descarbonización (2019).

Este último representa la Estrategia de Largo Plazo (ELP) bajo el Acuerdo de París. La NDC 2020 y el Plan tienen la misma meta en mitigación (emisiones).

“Si los países no tomamos medidas estructurales necesarias, las condiciones planetarias se verían fundamentalmente alteradas. Aún los procesos más urgentes deben tomar en consideración las necesidades y oportunidades de todas las personas.

“Una transición justa y una perspectiva de justicia climática son centrales para no ampliar brechas existentes, sino reducirlas”, afirmó José Vicente Troya Rodríguez, representante residente del PNUD.

La NDC Actualizada también detalla acciones y metas en 13 sectores claves de la sociedad y economía costarricenses.

Por ejemplo, Costa Rica se compromete a que, en el 2030, al menos el 8% de la flota de transporte público sea cero emisiones; y se aumentan en un 5% los viajes en movilidad no motorizada.

En el área de desarrollo y ordenamiento territorial, toda la gestión municipal –incluyendo planes reguladores, corredores urbanos y otros instrumentos de planificación– debe incorporar criterios de adaptación.

Relacionado, pero en materia de infraestructura y construcción, para el 2030, el 100% de nuevas edificaciones se diseñarán y construirán con sistemas y tecnologías de bajas emisiones y resiliencia.

En cuanto a energía, para el 2030 el país debe tener estándares y regulaciones de eficiencia energética de las tecnologías que consumimos, como de refrigeración y aire acondicionado.

José Andrés Céspedes

Periodista en la sección Sociedad y Servicios de La Nación. Escribe sobre vivienda y trabajo.