Tres de las cinco familias mafiosas de Nueva York, que juntas integran la Cosa Nostra , buscaron a Costa Rica para procesar apuestas.
En Nueva York operan cinco organizaciones mafiosas creadas y todavía dominadas por descendientes de italianos, también conocidas como la Cosa Nostra –“Nuestra cosa”, en italiano–. Se identifican como las familias Gambino, Luchese, Genovese, Bonanno y Colombo.
Con excepción de los Colombo y los Genovesse, registran vínculos de operaciones de juego en el país.
En marzo de 1998, el fiscal neoyorquino Dennis Vacco calificó a Costa Rica como “la más grande ubicación para las apuestas en el mundo” y, en un operativo policial, detuvo a cinco inversionistas vinculados con la mafia que operaban empresas en San José.
El 4 de junio del 2002, Eliot Spitzer, fiscal general del distrito Este de Nueva York, acusó a 17 miembros de la familia Gambino, entre ellos a Peter Gotti (hermano del legendario mafioso John Gotti) por varios delitos de corrupción, entre ellos el de realizar apuestas ilegales a través de Costa Rica.
Y en marzo del 2002 un operativo de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) detuvo en La Sabana a Dominic Curra, quien durante años fue el contador personal del legendario padrino John Gotti.
El 11 de diciembre del 2002, en un espectacular operativo se detuvo al consiglieri de la familia Luchese, Joseph Caridi, y a 18 asociados por apuestas aquí.