
Correos de Costa Rica presentó un proyecto de ley en el cual se establece que la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep) fije las tarifas a empresas de mensajería y encomienda.
Según el documento, estos comercios, para operar de forma legal, deberán obtener una concesión de servicios y pagar los mismos aranceles que Correos de Costa Rica.
Además, la propuesta pide la creación de un “Órgano Regulador del Servicio Postal” para que fiscalice a este comercio.
Álvaro Coghi, gerente general de Correos de Costa Rica, indicó que las medidas solo pretenden regular un servicio que ha crecido sin control en el país.
“El 66% del mercado postal es manejado por personas físicas y jurídicas que no tienen ningún tipo de permisos para ofrecer el servicio. Hablamos de empresas de mensajería y encomienda”, aseguró Coghi.
Esto, según el encargado de la oficina postal, genera una “competencia desleal”.
“Mientras Correos debe pagar un canon a la Aresep de ¢85 millones al año y poner nuestras tarifas en regulación, estas empresas hacen lo que desean. Ni siquiera pagan seguros”, añadió.
Se defienden. Para el sector privado de la correspondencia, este nuevo reglamento postal es injusto.
Julio Benza, propietario de Global Outsourcing Service, una de las compañías de mensajería que funciona en el Área Metropolitana, asegura que su gremio está conformado, en su mayoría, por pequeñas empresas que no podrían asumir más aranceles.
“Pagamos gasolina, garantías sociales a nuestros empleados, impuestos al Ministerio de Hacienda y un seguro a nuestros clientes por si sus paquetes o documentos se llegan a extraviar. ¿Qué más quieren que paguemos?”, dijo indignado Benza,
Gabriel Tenorio, dueño de Rapimensajeros Metropolitanos, añade que, además, el servicio que ellos ofrecen no lo cubre Correos de Costa Rica.
“Si alguien ocupa hacer un envío rápido nos buscan a nosotros, porque para nadie es un secreto que si lo manda por Correos va a tardarse mucho tiempo”, criticó el empresario.
El gerente de la oficina postal reconoce que si hoy funcionara la ley, esta entidad no podría atender a ese 66% del mercado que cubren las compañías privadas.
“Para arreglar esto, en la Asamblea Legislativa está otro proyecto para excluir a Correos de las limitaciones de la Aresep, y así crear más plazas sin tener que pedir el permiso”, dijo Coghi.