
El otorgamiento del bono escolar a niños de bajos recursos, por parte del Estado, no ha implicado que los niveles de deserción escolar se reduzcan con respecto a los tiempos cuando el beneficio no existía, afirmó la Contraloría General de la República (CGR).
Eso a pesar de que uno de los objetivos del decreto de 1999, que reactivó el estipendio (había funcionado uno similar en 1993 y 1994), fijó como meta la "permanencia y el éxito en el sistema educativo de los educandos" .
El informe de la CGR determinó que entre 1994 y 1998 la deserción escolar llegó a un promedio anual de un 4,78%.
Al retomarse el programa, en 1999, y tras analizar lo ocurrido entre ese año y el 2003 , el promedio fue de un 4,64%.
La misma Contraloría admitió que de los datos no se puede determinar si todos los desertores fueron beneficiarios del bono ya que, como otra falla que encontró, no existe un instrumento de medición para establecer la relación.
Consideró además que el bono escolar no puede ser un instrumento aislado, sino un complemento de otros programas que brinden una ayuda integral que permita a los niños asistir a la escuela.
Irving Mathews, jefe de despacho del Ministro de Educación, Manuel A. Bolaños, consideró de forma similar que el problema de la deserción debe atacarse desde varios frentes, pues es un asunto en el que está involucrada toda la familia.
Causas. El Programa de Beca Inicial para la Educación, como se denomina formalmente al bono escolar, consistió en el 2004 (período de estudio) en una ayuda de ¢13.000 a principio del curso lectivo para la compra de útiles y uniformes por parte de personas de "escasos recursos económicos".
La Contraloría indicó que precisamente uno de los problemas podría ser que las instituciones encargadas de otorgar el beneficio no manejan el mismo criterio a la hora de definir quién es merecedor.
La Dirección General de Asignaciones Familiares (DESAF) y el Fondo Nacional de Becas (Fonabe) coordinan esa tarea, pero "existe el riesgo de que no haya coincidencia en el manejo del concepto 'escasos recursos económicos'", puntualizó el informe.
Además, el documento comentó que no hay continuidad suficiente en el otorgamiento del bono a un estudiante, lo que se comprobó al comparar los años 2003 y 2004.
De los expedientes analizados, hubo un 20% de alumnos que dejaron de recibir la ayuda en el segundo año solo porque -dijo la CGR- en el 2004 la selección de beneficiados se hizo de forma aleatoria.