11 octubre, 2000

Félix Araya Arias, conocido como El Gato Félix fue condenado ayer a descontar una pena de cuatro años de prisión, como responsable del delito de hurto agravado mayor.

La sentencia la dictó el Tribunal de Juicio de San José, el cual consideró innecesario revocar el beneficio de libertad que tiene Araya Arias, quien permanecerá en esa situación hasta tanto quede firme esa sentencia.

En el mismo debate, donde se juzgaron varios golpes ocurridos entre 1990 y 1995 contra compañías como Tricopicolo, Polyplásticos, Proturis, Clínica Bíblica y Country Day School, fueron condenados, además, Omar Vargas, a ocho años de prisión; y Carlos Martín Morales también a cuatro años de prisión, por los delitos de hurto agravado mayor.

Todos los sentenciados, junto con los imputados Geovanny Calderón, Pedro Domínguez y Gerardo Chacón fueron sobreseídos en cuatro casos de robo, al estimar los miembros del Tribunal que los delitos por los cuales se les podría condenar estaban prescritos.

Cajas fuertes

Durante este proceso se analizó una acusación policial contra el grupo que se especializaba en el robo de cajas fuertes. En total de las empresas fueron sustraídos unos ¢300 millones.

Ayer el juez Jorge Morales al explicar la decisión adoptada, dijo que en la mayoría de los casos no hubo una existencia de elementos incriminatorios, además de que faltaron testigos muy importantes, quienes sí habían rendido declaración preliminar en el juzgado.

Al explicar la condena a Omar Vargas, mencionó que en todos los hechos delictivos existieron indicios precisos y concordantes para responsabilizarlo, pues en las acusaciones figuró como el encargado de la seguridad de la empresa afectada. "Es evidente que era el encargado de facilitar el ingreso para que cometieran el delito", relató.

Cuando analizó la sentencia de Félix Araya, dijo que se logró comprobar que había aportado sus conocimientos en cerrajería, para forzar la cerradura de la caja fuerte, en el robo a la compañía Tricopicolo, donde el tribunal logró recabar suficiente evidencia como para considerarlo responsable del delito de hurto agravado mayor.

Para no revocarle el beneficio de libertad, Vargas manifestó que ya había cumplido una buena parte de la preventiva, además de que aceptó otras disposiciones cautelares impuestas anteriormente por el tribunal.

Félix Araya Arias, luego de escuchar la sentencia expresó que no quería hablar con nadie.

En el ámbito judicial El Gato Félix tiene una amplia trayectoria, pues desde 1974 recibió su primera condena de un año de prisión por el delito de encubrimiento, en perjuicio de Televictoria Canal 11.