El Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) retuvo, durante la mayor parte de este año, el dinero destinado a fiscalizar la calidad de las obras viales.
Por ley, esa fiscalización corresponde al Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), adscrito a la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Costa Rica, y el financiamiento proviene del impuesto a los combustibles.
Pero, a la fecha, el Conavi solo le ha girado al Lanamme ¢100 millones de los ¢831 millones presupuestados.
El director del Laboratorio, Juan Antonio Pastor, sostuvo que en esas condiciones no se puede cumplir con la fiscalización de proyectos y elaboración de un diagnóstico de las vías.
Pastor indicó que el Lanamme tiene la tecnología para detectar a tiempo errores de calidad en las vías, pero que no puede hacerlo sin fondos.
De 36 auditorías técnicas planeadas para este año, solamente una está en proceso en el tramo Interamericana-Monteverde. Conavi solicitó la auditoría a petición de la Contraloría General de la República.
Petición de cuentas
La Contraloría pidió cuentas al Conavi el 5 de marzo, en el oficio FOE-OP-93, en que reclamó señalar los fundamentos para no girar los fondos.
Varias acciones de inconstitucionalidad contra un supuesto monopolio del Lanamme, presentadas por otras entidades que pretendían ejecutar las pruebas técnicas, motivaron al Conavi a frenar los giros.
La Sala IV rechazó esas acciones y el director del Lanamme indicó que la semana pasada conversó con el ministro Javier Chaves con el fin de reestablecer los giros. Chaves prometió enviar al menos ¢497 millones este año.
Además, intercedió ante Hacienda para que, a partir del 2003, los fondos no tengan que pasar por el Conavi, sino que vayan directo al Lanamme.