Pacayas(Alvarado). Muchas de las casas de este cantón tienen el trazo de su brocha, pero sin duda las satisfacciones más grandes las ha recibido de su pincel.
Desde que era un niño, Alfonso Solano Calvo sintió una inclinación especial por el arte y más específicamente por la pintura.
“Yo vivo de la broca gorda, pero el pincel no lo puedo dejar, eso me encanta, lo hago porque quiero”, dijo este artista autodidacta de 50 años de edad.
Su gran lucha ha sido por tratar de montar su propia exposición. “El problema es que es muy caro y no he tenido plata para salir de aquí”, lamenta el pintor.
Sin embargo, un primer intento lo tendrá hoy y mañana, cuando exponga su material en la escuela de Capellades.
El público podrá apreciar paisajes, bodegones y desnudos.
Aunque su trabajo no es muy conocido en el país, varios de sus cuadros han sido comprados por turistas europeos, colombianos y nicaragüenses.