Limón. Los colegios agropecuarios de Batán (Matina), Siquirres y Guápiles de Pococí procuran forjarse nuevos horizontes. Desde hace cinco años desarrollan proyectos agroindustriales, que pretenden dar un valor agregado a la producción agrícola de la zona y capacitar a los estudiantes en nuevos procesos productivos.
Según Alfredo Brumley, instructor del Colegio de Siquirres, se busca la proyección a la comunidad. Además, la institución pretende que los graduados produzcan la tierra de la que son originarios, y que formen sus propias empresas.
Los colegios producen lácteos, frituras, frutas en almíbar y deshidratadas, pejibaye, piña y mermeladas, entre otros, por medios industrializados. Los venden a las escuelas, la comunidad y algunas empresas.
Estos proyectos cuentan con el apoyo económico y tecnológico de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) y del Centro de Tecnología de Alimentos (CITA), de la Universidad de Costa Rica, que también brinda la asesoría.
Según Mario Peters, coordinador del Proyecto Agroindustrial de Japdeva, así se pretende mejorar el nivel socioeconómico de los habitantes de la zona.
Este año, la junta presupuestó ¢3,5 millones en equipo para el Colegio Técnico Profesional de Batán, en Matina, y ¢43,5 millones para una planta de procesamiento de alimentos en el Colegio Técnico Agropecuario de Siquirres. Ya se invirtieron ¢100 millones en el colegio de Guápiles, cantón de Pococí.
También tienen una proyección comunal pues muchos de los habitantes de la zona reciben capacitación.
Tal es el caso de Feiner Quirós, un agricultor que recibió un curso de cuatro meses en Pococí. "He aprendido a elaborar -los productos- más rápido; yo no sabía nada. ¡Menos trabajar con palmito! Esto nos permite un ingreso adicional para nuestras casas."
A algunos de los vecinos se les reconoce un pago sobre las utilidades que se producen en la planta.
Tres retos
Francisco Castillo Martínez hoy comparte con su padre una pequeña empresa de quesos. Él forma parte de los 60 estudiantes que se han egresado como técnicos en agroindustria en el Colegio Técnico de Batán.
"El colegio me brindó la capacitación y ahora aprovechamos mejor la tecnología para progresar", dijo. En ese colegio también se producen mermeladas y jaleas. Además, parte de su producción se ofrece, a precio de costo para las escuelas locales.
El colegio de Guápiles ya ha graduado seis generaciones especializadas en agroindustria.
En algunos se ha logrado proyectar su producción a las empresas, como en el caso del Colegio Agropecuario de Pococí, donde se producen de 4.000 a 5.000 kilos de piña, que se venden a Alajuela para la producción de mermeladas.
En esta institución, también desarrollan el cultivo de los corazones de palmito para el mercado francés, según aseguró Gerardo Chavarría, responsable del proyecto agroindustrial en ese centro educativo.