
La Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) recomienda a los clientes que pagan recibos de luz con montos grandes optar por unas nuevas tarifas que permiten ahorrar dinero, a cambio de evitar el consumo en las “horas pico”.
Los hogares que usan más de 500 kilovatios/hora al mes (¢14.560) son los que con más facilidad lograrían pagar menos, explicó Henry Chinchilla, director de Conservación de Energía de la CNFL.
La CNFL ya puso a disposición de sus 373.000 usuarios residenciales el nuevo esquema tarifario, en el cual el precio depende de la hora durante la que las familias cocinan, lavan o planchan.
Las “horas pico” son de 10 a. m. a 12:30 p. m. y de 5:30 p. m. a 8 p. m., y el precio por kw/h es de ¢42.
Las horas intermedias son de 6 a. m. a 10 a. m. y de 12:30 p. m. a 5:30 p. m. El kw/h vale ¢17,44.
Las horas nocturnas son las más baratas. Van de 8 p. m. a 6 a. m. y cada kilovatio hora tiene un costo de ¢8,14.
Para cambiar de tarifas, el cliente debe firmar un contrato en las sucursales de la CNFL en San José, Escazú, La Uruca, Guadalupe y Desamparados. Puede consultar al 800-363 7442.
El contrato es similar al que se firma para un servicio tradicional. La novedad es un aparte el cual donde el usuario acepta por un año pagar según la nueva tarifa.
La CNFL le colocará un medidor que informa a cuáles horas consumió el abonado.
Ayer se presentó el primer cambio. Se trata de un usuario de Pavas con un consumo de 1.156 kw/h, dijo Víctor Solís, jefe del departamento de Consumidores.
Ventaja y desventaja
Pese a las ventajas que el abonado puede lograr, la CNFL advirtió acerca de que un mal uso de la tarifa podría generar un recibo más alto. El cliente obtendrá un beneficio siempre que haga un esfuerzo en el sentido de trasladar su consumo fuera de las “horas pico”.
Un ejemplo: un usuario que actualmente consume 570 kw/h paga ¢17.220 con base en las tarifas tradicionales.
Si ese abonado opta por la tarifa residencial horaria (como la llamó la CNFL), pero no reordena sus actividades, podría pagar más.
Esto, en el caso de que el 33 por ciento de su consumo se concentre en las “horas pico”, el 39 por ciento en las intermedias y el 28 por ciento en las nocturnas. Así, pagaría ¢17.440 (¢220 más).
En cambio, si el 38 por ciento de sus actividades (planchar, lavar o cocinar) lo traslada a las horas nocturnas, el 32 por ciento en las intermedias y solo 20 por ciento en las “horas pico”, pagará solo ¢12.964 (un ahorro de ¢4.255).
También existe otra tarifa optativa, llamada “tarifa residencial horaria con potencia contratada”.
En este caso, el monto del recibo depende de cuántos electrodomésticos utilice el usuario a la misma vez. Mientras menos simultáneo sea el uso, menos se paga.