
Cinco hombres murieron y un niño de seis años sobrevivió tras caer un vehículo rural desde una altura de 150 metros al cauce del río Candelaria, en la vía entre San Ignacio de Acosta y Parrita.
El accidente ocurrió el sábado a las 8:30 p. m. cuando los ocupantes del carro, un Toyota Land Cruiser, regresaban de una fiesta celebrada en Sabanillas de Acosta y se dirigían hacia Vuelta de Jorco de Aserrí.
Las causas del percance se ignoraban ayer, aunque las autoridades destacaron que la calle es de lastre, muy angosta (solo pasa un carro), era de noche, recién había llovido y en el sector no hay barandillas ni señalización advirtiendo del peligro.
Los fallecidos fueron identificadas como Rodrigo Fallas Bonillas, de 62 años (se presume que conducía); su hijo Rudy Alberto Fallas Carballo, de 28 años; Gilbert Bonilla Fallas, de 44 años; Alberto López Valverde, de 52 años, y Cristian Castro Rodríguez, de 23 años.
Rusbel Alberto Fallas Arroyo, de seis años (hijo de Rudy Alberto) sobrevivió al impacto, en lo que cruzrojistas y vecinos del lugar consideraron un milagro.
El niño, quien sufrió fractura de fémur así como lesiones en diversas partes del cuerpo, fue trasladado al Hospital Nacional de Niños, donde anoche permanecía en estado delicado.
Tras la fiesta
Familiares y amigos de las víctimas dijeron que estos se habían desplazado desde el sábado al mediodía a la casa de Evelio Granados, en Sabanillas de Acosta, donde matarían un cerdo.
Los invitados también integraban un grupo que se dedicaba a animar serenatas y celebraciones especiales. Rodrigo Fallas tocaba guitarra y Alberto López era el cantante.
En esta ocasión los acompañó Susana Monge, quien cantaba con el grupo.
No fue posible precisar a qué hora salieron de Sabanillas, pero sí se dijo que viajaban en dos vehículos, el Toyota Land Cruiser y otro donde viajaban Susana y un amigo, Ferneli Salazar.
Fueron ellos quienes vieron cuando el Toyota cayó al precipicio, a las 8:30 p. m., al pasar por el sitio llamado El Soslayo.
Convencidos de que no podían hacer nada, siguieron por la carretera hasta San Luis de Acosta, donde pidieron ayuda en una casa en que había teléfono.
Unidades de la Cruz Roja de Acosta y de la Fuerza Pública se trasladaron al sitio, pero al no poder bajar llegaron a la casa de Olver Segura Monge, quien los guió por la margen del río hasta donde estaba el carro.
Los miembros del grupo de rescate llegaron a las 10 p. m. y fue cuando vieron al niño abrazado a unas piedras.
Al cierre de la presente edición habían sido localizados cuatro cuerpos.
Solo se daba por desaparecido a Cristian Castro.