San Ramón (Upala). Cientos de peces aparecieron muertos ayer en el cauce del río San Ramón, a la altura de la comunidad del mismo nombre, situada en el cantón de Upala y a escasos tres kilómetros de la frontera con Nicaragua.
La mortandad fue provocada, según los primeros criterios técnicos, por contaminación de las aguas del San Ramón, afluente del río Papaturro, que a la vez desemboca en el Lago de Nicaragua.
Los vecinos, entre ellos Francisco Monge, primero comenzaron a percibir la fetidez y cuando salieron a investigar el origen de esta se encontraron con una cantidad indeterminada de peces muertos.
De las turbias aguas del río los lugareños sacaron ejemplares de diversas especies, entre ellos barbudos, mojarras y dientona, que sube del Lago de Nicaragua.
La causa de la nueva mortandad, la segunda en un mes en la zona norte, es investigada desde la tarde de ayer por técnicos del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), en coordinación con la Fuerza Pública.
Otro caso
La primera muerte masiva de especies acuáticas sucedió a partir de la noche del pasado 23 de abril en el río San Carlos, que en esa ocasión se contaminó con gran parte de un cargamento de miel de purga caído en sus aguas tras la explosión de un tanque de almacenamiento en el ingenio Quebrada Azul, a 13 kilómetros de Ciudad Quesada.
En octubre pasado el vaciado del embalse del proyecto hidroeléctrico Peñas Blancas, en San Ramón, había provocado otro desastre ecológico en los ríos Peñas Blancas y San Carlos.
Róbert Sequeira, técnico del Minae, anunció que hoy regresarán a la zona del desastre para profundizar en las investigaciones pues urge conocer la causa del hecho.
Sequeira dijo que manejan tres hipótesis. La primera, mano criminal. Es decir, que hubiese sido causada con la intención de hacer daño.
La segunda es que la provocara una sustancia tóxica denominada nitritos, la cual es producida por la descomposición natural de la maleza.
La tercera sería consecuencia de las inundaciones del pasado fin de semana, que habrían provocado que residuos de agroquímicos que recién usaron finqueros de la zona contaminaran el río.
Sin embargo, advirtió que para establecer con precisión la causa se hace necesario analizar muestras de agua en laboratorios y el Minae en estos momentos no tiene presupuesto para hacerlo.