Edad: 53 años
Profesión: Relaciones Internacionales
Experiencia: Diplomático
Señor Wang, ¿qué planes se han concretado en estos días?
Primero quiero encontrar la sede de la embajada, pero hemos hablado de hacer una feria de productos chinos en agosto y llevar a un grupo de empresarios en setiembre a la feria de Cantón. También tenemos en proyecto invitar especialistas en comercio para explicar cómo hacer negocios en China y cómo funciona el sistema. Hay planes entre gobiernos para ver la factibilidad de firmar un TLC. Hay mucho que hacer...
¿Nos puede adelantar cómo se hacen negocios en China?
Creo que algunos empresarios ticos ya tienen esa experiencia. No es particular ni extraño, porque en el 2001 China ingresó en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y ahora sigue todas las normas internacionales. Tal vez lo particular es que hay que conocer los productos en ferias y tomando confianza con la gente.
¿Cómo está el tema de la refinería de petróleo que una empresa china establecería aquí?
Ellos están participando en una licitación en México, contra varias empresas extranjeras. Hay mucha expectativa de que China gane la licitación y el primer país donde piensan instalar la refinería es en Costa Rica, no en Guatemala ni Panamá. Hay una disposición en China de no hacer inversiones del Estado en un país sin relaciones. Si no las hubiera, el proyecto de refinería mesoamericana no se podría hacer.
¿El proyecto que se ha mencionado es entonces el mismo de la refinería mesoamericana?
Puede ser otra, pero por ahora me refiero a este proyecto mesoamericano. Vamos a estimular a empresas chinas que seleccionen a Costa Rica como primera opción, no solo por seguridad política, sino por la rentabilidad. Ya he dicho que este lugar es estratégico para Centroamérica y Caribe.
¿Cuáles son otros proyectos?
Hay mucha industria maquiladora de partes de autos que está saliendo de México, no sé por qué, creo que no es rentable. Son inversiones que han hecho parcialmente las empresas compradoras, entre las que hay algunas chinas que podrían traer esa inversión a Costa Rica. China ahora tiene industria bastante importante en autopartes.
¿Por qué el producto chino es más barato? ¿Qué pasa en China?
La primera razón es el volumen de producción, que es muy alto y baja los costos por unidad. Ustedes no podrían tener un tejido industrial completo y solo podría optar por lo que más le conviene. El mercado de China es tan grande que permite producir millones y millones. Una segunda razón es la mano de obra. Hay que reconocer que la vida en China es más baja. El PIB es el cuarto más grande del mundo, pero la renta per cápita anual es solamente $2.000 (en Costa Rica es $5.000). Hay campesinos de regiones pobres, con una renta personal de $600, que emigran a las maquiladoras y obras de construcción en zonas desarrolladas, donde la renta anual puede llegar a $6.000). Ahí les gusta mucho esa mano de obra barata.
“El Gobierno chino estableció un salario mínimo, para que no paguen salarios miserables. Pero en comparación con otros países la mano de obra sí es más barata”.
¿Es realidad o prejuicio que los productos chinos son malos?
Hay productos de China muy buenos, de marcas prestigiosas. Yo compré una lavadora, la tuve 15 años y nunca le pasó nada. Lo que pasa es que empresas pequeñas hacen piratería y venden en las calles y mercados. A veces llegan compradores de afuera y ven muy barato el mercado. Entonces el que sufre es el importador, que dice “¿por qué me traen cosas tan malas?” o “¿son tan malas las cosas chinas? No es cierto. Las marcas de renombre, de calidad, no son tan baratas.
¿Tiene alguna garantía real la propiedad privada en China?
La Asamblea ya aprobó la ley sobre propiedad, que da más garantía a la propiedad privada. Antes la Constitución protegía solo la propiedad estatal y colectiva. La gente sin garantía no quería comprar inmuebles. La ley ha sido muy bien recibida, aunque sectores de cabeza dura y antigua la critican.
¿Qué queda de la China comunista de los años 70?
En 1966, Mao, nuestro gran líder, comenzó la revolución cultural que fue contraproducente. Caímos en un caos, con una economía altamente concentrada. Todo dependía de la planificación central y casi no había contactos con el mundo. La ideología prevalecía y las libertades individuales eran lamentables. El país estaba al borde de la banca rota. Precisamente con el fallecimiento de Mao, en 1976, llegó Den Xiaoping, nuestro gran líder, y empezó la reforma en el 78.
¿Cómo se retratan ahora las reformas de Den Xiaoping?
Se hizo mucho trabajo en apertura. En lo político se aumentó el poder de las asamblea populares nacionales para vigilar la administración y reducir la corrupción. En lo económico, lo primero fue en el campo, dando tierra a los campesinos para que trabajaran la propia.
“Las empresas estatales dejaron de producir cosas que no tenían comprador; se convirtieron en entes independientes con criterio de mercado. También trabajamos en traer inversiones extranjeras, como maquiladoras, a zonas francas de miles de kilómetros, donde dimos ventajas fiscales y garantizamos parte del mercado interno.
“Los inversionistas vinieron muy contentos y ahora más de 400.000 empresas extranjeras están en China. Más de 400 de las empresas más importantes del mundo tienen sucursales en China”.
Por eso... ¿qué queda de la China comunista de Mao?
En los primeros años también estábamos confusos, pero empezamos a ver las cosas como decía Den Xiaoping: “no importa si el gato es negro o blanco, lo importante es que cace ratones”. Ahora tenemos una economía de mercado socialista. La mentalidad del Partido es muy unificada; tal vez alguna persona piense diferente, pero los hechos demuestran la ruta correcta.
¿Por qué se habla de “economía de mercado socialista”?
Es mercado porque todos los elementos básicos de la producción circulan libremente y el Estado solo controla lo más estratégico: petróleo, electricidad y ferrocarril. En telecomunicaciones no hay monopolio pero sí un control muy fuerte, aunque ahora se invitó a una empresa para competir.
“La parte socialista es porque el Estado, además de controlar sectores vitales, supervisa que no haya tanta diferencia social. Se trata de que regiones ricas ayuden a pobres y además fija impuestos para hacer inversiones. El Estado tiene planes macro para la economía, para que sea ordenada”.
¿Todo el poder sigue concentrado en el Partido Comunista?
En China el sistema de participación política tiene al Partido como único, pero ocho partidos democráticos participan en tomar decisiones y elaborar planes. Hay ministros, vicepresidentes de la Asamblea y vicepresidente de la Conferencia consultiva que son de otros partidos. Pero el Partido sigue siendo único para gobernar. El bipartidismo no vale allá.
¿Cómo manejan la administración del Estado?
Hay 35 regiones entre provincias, autonomías, municipios subordinados y dos de administración especial: Hong Kong y Macao. Cada unidad tiene un poder autónomo bastante grande en legislación, idioma y gobierno. El gobernador tiene mucho poder y es elegido de manera indirecta, por la Asamblea Nacional, presidida por el secretario del Partido.
¿Qué imagen tiene Costa Rica en China, entre la gente?
Es muy buena, pero muy poca. Se sabe que exporta banano, buen café y nos ganaron en la Copa del Mundo Corea-Japón 2002 (risas). Hay que hacer una gran campaña para difundir a Costa Rica.
Comercio aparte, ¿qué otra ventaja tiene ser aliado chino?
En el aspecto cultural podemos estimular intercambios y difundir la cultura antigua china, la filosofía de Confucio, el taoísmo y otros. Costa Rica tendrá que formar gente que hable mandarín.
¿Es firme el apoyo a Costa Rica para el ingreso a organismos?
Vamos a apoyar a Costa Rica como miembro permanente del Consejo Seguridad y de APEC. Pero este apoyo es recíproco. También pedimos apoyo para la candidatura de China en otros organismos; en todos hay que pedir ayuda de los países amigos.
¿Tienen la expectativa de más aliados en Centroamérica?
Ese “efecto dominó” que mencionan no nos da confianza. Las decisiones se toman soberanamente en cada Gobierno y las situaciones son diferentes, pero tenemos que hacer esfuerzos siempre, como pasó con Costa Rica durante más de diez años.